Sacar a pasear al perro puede tener beneficios que van mucho más allá del bienestar de la mascota. Según Ingo Froböse, profesor emérito de Ciencias de la Prevención y Rehabilitación de la Universidad Deportiva Alemana de Colonia, estas caminatas pueden favorecer el corazón, el cerebro y el sistema inmunitario. Pero aclaró que los resultados dependen de la frecuencia y del ritmo con el que se realizan.
Además de favorecer el movimiento diario, los paseos permiten pasar tiempo al aire libre y establecer una rutina. Esto puede contribuir a reducir el sedentarismo y generar efectos positivos en el bienestar emocional. Compartir ese momento con el animal también puede ayudar a disminuir el estrés y brindar un espacio de desconexión de las actividades cotidianas.
La relación entre tener un perro y realizar más ejercicio también fue analizada en distintos estudios. Investigaciones realizadas en Estados Unidos encontraron que quienes acostumbran sacar a pasear a sus mascotas tienen mayores posibilidades de alcanzar los niveles recomendados de actividad física. De esta manera, una tarea cotidiana puede convertirse en una oportunidad para cuidar la salud física y mental, tanto de la persona como del animal.


