Los esteroides anabólicos androgénicos (EAA), derivados sintéticos de la testosterona desarrollados con fines terapéuticos, conllevan graves riesgos para la salud cuando se utilizan sin indicación médica. La especialista Micaela Duarte explicó que estas sustancias generan dos efectos biológicos, el anabólico, que incrementa la síntesis de proteínas, la retención de nitrógeno, la masa muscular, la fuerza y la densidad ósea; y el androgénico, responsable de rasgos masculinos como hirsutismo, engrosamiento de la voz, acné y, en mujeres, agrandamiento del clítoris.
Al introducir hormonas desde el exterior, el organismo frena su producción natural, desencadenando severas alteraciones endocrinas. Duarte señaló que esto causa infertilidad en ambos sexos, manifestándose en hombres mediante atrofia testicular, hipogonadismo y baja producción de espermatozoides, y en mujeres con desequilibrios de estrógeno y progesterona que afectan el sistema reproductivo.
Asimismo, advirtió de un alto riesgo cardiovascular, ya que reducen el colesterol bueno (HDL) y elevan el malo (LDL), favoreciendo la formación de placas arteriales, hipertensión, infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, enfermedad coronaria e hipertrofia del músculo cardíaco, lo que dificulta el bombeo sanguíneo.
El impacto orgánico alcanza también al sistema digestivo y renal. La entrevistada detalló que los esteroides, en especial los de administración oral, provocan inflamación, aumento de enzimas y daño hepático progresivo, además de estrés renal si se combinan con una mala alimentación. En el plano de la salud mental, agregó que su uso desatado provoca irritabilidad, cambios bruscos de humor, alteraciones de conducta y episodios psicóticos en casos graves, siendo frecuente la depresión “posciclo” al interrumpir el consumo.
Entre las principales señales de alerta, mencionó que las mujeres pueden presentar voz grave, vello excesivo, acné severo, calvicie, marcada vascularización y gran masa muscular con bajo porcentaje de grasa; en los hombres, son comunes los cambios de personalidad, la irritabilidad y la reducción espermática. Ante este cuadro, remarcó que el daño no es solo físico, sino integral, por lo que recomendó acudir a un equipo interdisciplinario de médicos, nutricionistas y entrenadores para la prevención y el seguimiento adecuado.
En el ámbito legal, la legislación de Paraguay regula los EAA mediante la Ley N.º 1.119/97 de Productos para la Salud y el Código Sanitario. Conforme a las disposiciones de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), su adquisición exige receta médica y supervisión profesional, constituyendo su venta ilegal una clara infracción sanitaria.
Entre las principales señales de alerta física, Duarte mencionó manifestaciones diferenciadas según el sexo:
1-En mujeres: Voz más grave, vello corporal excesivo, acné severo, calvicie, vascularización marcada y una gran masa muscular con bajo porcentaje de grasa.
2-En hombres: Cambios frecuentes de personalidad, irritabilidad y reducción en la producción espermática.


