ENCARNACIÓN. El robo de la camioneta se produjo alrededor de las 01:30 del domingo, según las imágenes de circuito cerrado. Un solitario ladrón ingresó al garaje de la vivienda ubicada en el barrio San Roque, abrió el vehículo con un control a distancia, y tras abordarlo se dio a la fuga.
El propietario, Lucas Antonio Martínez (34), se percató del hecho alrededor de las 04:30 horas, y dio aviso a la Comisaría Segunda, con lo se dio el alerta a través del sistema de frecuencia.
Unas dos horas después del hurto, la policía encontró el vehículo totalmente incinerado al costado de un camino vecinal, en la compañía Pindoyu del distrito de San Pedro del Paraná a más de 100 kilómetros al norte del lugar de donde había sido sustraído.
Un cruce de datos permitió determinar que se trataba de la misma camioneta que había sido robada horas antes en Encarnación.
Personal de investigaciones realizó las primeras pericias, y concluyó que el vehículo habría sufrido desperfectos mecánicos y chocó contra un barranco, en una curva.
A metros de la camioneta que encontró una rueda, que se habría desprendido del vehículo, provocando el vuelco.
El arrastre del rodado sobre el pavimento habría provocado el fuego que terminó consumiendo por completo el vehículo. La policía descarta que el incendio haya sido intencional, porque no se encontraron elementos que permitan concluir que haya sido provocado. Lo más probable es que el fuego se haya originado tras el impacto.
No se descarta que el robo esté vinculado a algún plan delictivo de mayor envergadura, pues las bandas de delincuentes arman su infraestructura operativa con vehículos robados para cometer sus fechorías, y posteriormente queman esos móviles utilizados en sus operaciones para borrar toda huella.


