ENCARNACIÓN. El aumento del nivel de las aguas inunda los puntos de amarre de las embarcaciones y el sector de desembarco de automóviles y camiones. La seguridad de las operaciones está seriamente comprometida por lo que se optó por resguardar la integridad tanto de las personas que utilizan estos servicios, así como las embarcaciones que cumplen las tareas, según se informó.
El aumento del volumen del agua en desplazamiento también arrastra objetos, raigones (restos de árboles) que pueden afectar a las embarcaciones.
Una de las posibles consecuencias de impactar contra estos objetos es sufrir daños en las hélices, con las consecuencias de que esas embarcaciones podrían quedar a la deriva a merced de las corrientes del río.
Para evitar accidentes y poner en peligro la integridad de las personas la Prefectura Naval recomienda evitar navegar en estas condiciones, a menos que sea estrictamente necesario.
El desborde hasta ahora no afecta a poblaciones ribereñas, pero se mantiene la situación de emergencia en forma preventiva.
Los puertos cerrados a las operaciones:
Puerto Mayor Otaño (Py) - Puerto Eldorado (Arg).
Puerto Carlos Antonio López (Py) - Puerto Pinares (Arg).
Puerto Triunfo (Py) - Puerto Rico (Arg).
Puerto 7 de Agosto (Py) - Puerto Piray (Arg).
Puerto Ape Aime (Py) - Puerto Montecarlo (Arg).
Puerto Capitán Meza (Py) - Puerto Oasis (Arg).
Puerto Bella Vista (Py) - Puerto Maní (Arg).
Puerto Samu’ü (Py) - Puerto Santa Ana (Arg).
Puerto Campichuelo (Py) - Puerto Candelaria (Arg).


