Más de mil proyectos de todo el mundo se postularon para este primer Reconocimiento Técnico Global de la FAO, de los cuales poco más de doscientos fueron finalmente seleccionados. Paraguay dio la nota al lograr que dos de sus iniciativas fueran distinguidas, situando al país como referente regional en sustentabilidad. No solo fue uno de los pocos de América Latina en figurar en el palmarés, sino que además obtuvo reconocimiento en dos áreas distintas, demostrando la diversidad y alcance de sus esfuerzos ambientales.
Producción y protección forestal sostenible: Infona
Una de las distinciones recayó en el Instituto Nacional Forestal (Infona), premiado por su liderazgo técnico en producción y protección forestal sostenible. La FAO destacó la gestión forestal sostenible del Infona en el marco de REDD+, implementada con un monitoreo nacional e innovación participativa con comunidades locales, coordinada entre múltiples instituciones. En un país donde por años el bosque fue sinónimo de deforestación, la institución apostó por un enfoque que combina tecnología, educación, transparencia de datos y participación comunitaria para proteger los bosques sin frenar el desarrollo productivo.
Gestión sostenible de tierra, suelo y agua: Cooperativa Chortitzer
En el desafiante Chaco paraguayo, esta cooperativa demostró cómo producir de manera eficiente sin agotar los recursos naturales. La FAO valorizó las experiencias de Chortitzer orientadas a alcanzar la Neutralidad de la Degradación de la Tierra (NDT), mediante acciones concretas para revertir la degradación del suelo y manejar el agua de forma inteligente. Estas iniciativas fueron coordinadas por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) en sinergia público-privada, incluyendo alianzas con productores locales y el respaldo técnico internacional. De hecho, los trabajos se enmarcaron en el proyecto Paraguay + Verde, que cuenta con acompañamiento de la FAO en el país. Este caso envía un mensaje claro al mundo: es posible producir alimentos de manera eficiente sin destruir los ecosistemas, incluso en ambientes frágiles como el Chaco.
La cooperativa demostró que el desarrollo sostenible es posible cuando hay conocimiento, compromiso y trabajo a largo plazo. La FAO entregará los certificados de reconocimiento en Asunción a fines de noviembre del 2025, un gesto que simboliza cómo el reconocimiento global se arraiga en el ámbito nacional, celebrando de cerca con quienes impulsaron estos logros.
A nivel internacional, Paraguay se ubica en el mapa global de la sostenibilidad agroalimentaria.
A nivel nacional, el impacto va más allá del galardón. Estas experiencias premiadas sirven de inspiración y modelo a seguir dentro del propio Paraguay. Han demostrado el valor de la cooperación entre el Estado, el sector privado y organismos internacionales para enfrentar retos comunes. Con conocimiento, compromiso y alianzas, el país traza un camino hacia un futuro agroalimentario más sostenible y resiliente, dejando un legado positivo a las próximas generaciones.










