La mora judicial existe, pero hay veces que un retraso también se justifica, desde la perspectiva de nuestro entrevistado. Como ejemplo, puso que la Sala Constitucional puede tomar la decisión de no apurar una resolución para evitar un colapso financiero.
El ministro de la Corte Suprema de Justicia Víctor Ríos resaltó el protagonismo político que cumple un Poder Judicial. Hablando sobre la mora judicial, indicó que este es un problema que existe, pero hay casos en que se justifica porque si la Sala Constitucional tiene que firmar una resolución y esta puede causar un problema financiero o de otra índole, entonces, debe tomar la decisión de esperar.
Este es el pensamiento del ministro Víctor Ríos, quien fue entrevistado ayer por La Tribu 650 AM, que conduce Roberto Pérez.
“Si uno va a emitir una resolución hoy, por ejemplo, y sabe que con esa va a generar una gran crisis financiera, que pueden quebrar bancos financieros y bueno, uno espera porque va a tener efecto institucional”, afirmó.
“Si uno sabe que emitiendo una determinada resolución en este momento va a generar una crisis política que puede terminar subvirtiendo el orden constitucional. Bueno, entonces las cortes esperan el momento oportuno para emitir la resolución”, manifestó.
Ríos desarrolló este pensamiento luego de debatir con los periodistas de la radio sobre la mora judicial. Dejó en claro que no siempre todo retraso se debe entender como mora. Muchas veces un magistrado es lento porque tiene que analizar bien el caso. No puede resolver en tres días y, si lo hace, es porque no estudió bien, indicó.
Hay que entender que el trabajo en el Poder Judicial es cognitivo, es un trabajo intelectual. No es cambiar de un lugar a otro una cuadrilla de ganados, no es transportar sillas de un lugar a otro. No, esto es trabajo intelectual. Hay que estudiar, hay que investigar, explicó.
No obstante, Ríos admitió que el Poder Judicial debe trabajar para disminuir la morosidad judicial, porque es un problema real. “El tema de la mora judicial hay que trabajar, obviamente, si yo tengo un expediente de 25 años, o bueno, ahí claramente hay mora judicial”. afirmó.
En otra parte de la entrevista, Víctor Ríos se refirió a la prisión preventiva. Según entiende, hay exceso de inocentes encerrados, o sea, de personas no condenadas. Sobre este punto sostuvo que también hay que trabajar y comparte la idea de que en Iberoamérica, Paraguay es uno de los países con mayor porcentaje de su población presa está en prisión preventiva.
Ríos es consciente de que la prisión preventiva para cualquier caso no es una solución. “Es decir, legalmente son inocentes los que están en estos infiernos que son las cárceles. Entonces, no nos damos cuenta de que no es esa la solución, pasa por otros, pasa por mejorar la infraestructura y mejorar la tecnología, sostuvo.
Otro aspecto desarrollado por el ministro en la entrevista radial es que el juez no debe ser tan formalista y debería ayudar al abogado que de repente colocó mal una coma o deslizó un error en su escrito, al darse cuenta de la situación del defendido. Porque en el fondo tiene que administrar justicia y no quedarse en el formalismo.
En el mismo contexto, señala que hay veces que el abogado comete errores y en un acto de control de constitucionalidad se impone ejercer de oficio este control. Por ejemplo, una persona del interior tiene un abogado que dijo que le fue afectado un derecho constitucional de su defendido.
En este caso, si el juez ve que el abogado está señalando mal, igual debería abocarse a estudiar la acción presentada, aún cuando existan errores formales. Entonces, el juez puede decir, el derecho que está conculcado es otro y lo que está señalado en el escrito y de esa manera impartir justicia, que para eso está, explicó.
Afirmó que el culto al formalismo absoluto es motivo de las grandes injusticias. “Entonces no podés terminar rindiendo culto a la formalidad y dejando de lado la justicia”, señaló.
Por otra parte, el ministro Víctor Ríos planteó la necesidad de una mejor coordinación de trabajo con el Ministerio Público. Tocó este tema cuando se le planteó el caso de un joven que mató a otro y tenía varias órdenes de captura.
“Claro que nos afecta terriblemente y tenemos que mejorar la relación sobre todo con el Ministerio Público. Se tienen mesas de trabajo, pero ahí hay un problema práctico porque, ¿cómo puede ser que Roberto tenga una orden de captura y nadie lo detenga? Eso no es culpa del juez. El juez no tiene la potestad de ir a detener a alguien”, explicó.
“Entonces, primero hay que ver eso, si realmente había orden de detención, tenía orden de captura y él se paseaba como Pancho por su casa, ¿qué culpa tiene ahí el Poder Judicial?”, se preguntó.


