El caso de Estigarribia empezó el 23 de febrero del 2019, cuando 12 hombres, entre ellos el condenado, rodearon y atacaron a tiros la casa de la familia Santander, ubicada sobre 44 Proyectada y Capitán Figari del barrio Santa Ana, zona del Bañado Sur de Asunción.
En la balacera murió una niña de 8 años y tres personas resultaron heridas. También fueron heridas tres personas de la casa contigua. Una de las heridas, Patricia Mabel Ríos, que es tía de la niña, también murió en marzo de ese año en el Hospital de Trauma.
El 21 de junio del 2023, Estigarribia fue condenado a 24 años de prisión, aunque la Fiscalía pidió que se le aplique 28 años. Los fiscales investigadores fueron Irene Álvarez, Alejandro Cardozo y Joel Cazal.
En dicha ocasión, la Policía informó que hubo un enfrentamiento entre grupos antagónicos de microtraficantes. Uno grupo era del Bañado propiamente dicho y otros eran migrantes de la Chacarita, que se instalaron en el lugar luego de la construcción de la Costanera Sur.
No solamente Estigarribia estuvo en el lío, sino también otros varios que también ya fueron condenados.
Quienes rodearon y atacaron la vivienda de la familia Santander fueron 12 hombres, entre ellos Carlos Júnior Villagra Alegre, Cristhian Antonio Alegre Cárdenas, Óscar Ariel Caballero Azcona, Óscar Marías Sosa Zaracho, Rubén Santiago Rivas Azcona, Alcides Galeano Torales y Francisco Gabriel Estigarribia Echeverría.
Amenazó a los jueces
Todos ellos fueron considerados gente de alta peligrosidad por pertenecer presuntamente al grupo criminal denominado clan Rotela, entre ellos, tres eran menores. Los condenados pidieron perdón por lo que hicieron, salvo uno, que amenazó a los jueces. Fue Cristian Alegre, quien se dirigió a los magistrados exigiendo que “hagan bien su trabajo, porque algún día voy a salir otra vez de la cárcel”.


