Según la explicación del Poder Judicial, dicho procedimiento se activa cuando los magistrados competentes han intervenido previamente en el expediente o se han excusado por causales legalmente establecidas, lo que hace necesario completar la integración del órgano jurisdiccional para garantizar la continuidad válida del trámite.
El proceso de integración se encuentra debidamente documentado y en curso, y responde a las reglas legales y administrativas vigentes. La intervención de la Corte Suprema de Justicia en esta etapa no es discrecional ni implica valoración alguna sobre el fondo de la causa, sino el cumplimiento del mecanismo legal previsto para asegurar la prosecución del proceso.
El expediente se encuentra actualmente en proceso de integración del Tribunal de Apelaciones competente y no obra en sede de la Corte Suprema de Justicia.
En consecuencia, la causa no se encuentra paralizada por inacción, sino que continúa su tramitación dentro del procedimiento de integración que la ley establece como condición necesaria para su resolución.
Según la condena, el perjuicio causado por Núñez a la institución fue de G. 42.503.556.035. En este caso, desde el inicio del proceso se registraron una serie de recursos dilatorios por parte de la defensa técnica de los acusados, quienes trataban de imposibilitar que se llevaran a cabo las diligencias procesales para el juicio. Un total de 33 veces fueron suspendidas las audiencias preliminares desde el año 2015.
El caso fue grave ya que se demostraron con pruebas fehacientes la culpabilidad de Núñez y de otras personas en los hechos atribuidos. Las víctimas resultaron ser poblaciones vulnerables, específicamente las comunidades indígenas, a quienes se les debía destinar mejoras en concepto de salud y educación.
En diciembre del 2024, Óscar Venancio Núñez fue beneficiado con el arresto domiciliario por compurgamiento de la pena mínima.
El Tribunal de Sentencia había establecido una fianza de G. 53.800.000.000 para hacer lugar a la revisión solicitada por la defensa y que el acusado abandone la cárcel militar de Viñas Cué donde cumplía su condena. Núñez se encuentra con arresto domiciliario ya que la causa aún no se encuentra firme ni ejecutoriada.










