Dos hombres armados y con el rostro cubierto irrumpieron en una vivienda del barrio San José de Brítez Cue, departamento de Canindeyú y abrieron fuego contra el dueño de casa, quien murió tras recibir impactos de bala a quemarropa. El crimen movilizó a la Policía y al Ministerio Público, que lo están investigando como un presunto hecho de sicariato.
El reloj marcaba aproximadamente las 02:00 de la madrugada de este jueves 22 de enero del 2026, cuando el silencio del establecimiento María Ignacia, ubicado en una zona rural del barrio San José de Brítez Cue, distrito de Yby Pytã, departamento de Canindeyú, fue abruptamente quebrado por ruidos en la puerta de acceso de la casa. En el interior descansaban Ronilson Bernades Pinto, paraguayo, casado, de 43 años, junto a su concubina Rumulda Paredes López, de 47 años, ajenos aún al drama que estaba por desatarse.
Según el relato de la mujer a los investigadores, tras escuchar el ruido, la víctima intentó salir de la habitación para verificar lo que ocurría y fue en ese momento cuando se encontró cara a cara con dos hombres armados, encapuchados, que ya habían logrado ingresar a la vivienda. Uno de los desconocidos, de estatura alta, avanzó hacia el interior del inmueble y sin mediar palabras abrió fuego directamente contra Ronilson Bernades Pinto, quien recibió una herida producida por disparo de una escopeta y por cuya consecuencia terminó falleciendo en el lugar. Mientras, el segundo atacante, de estatura mediana, se mantuvo apostado frente a la puerta, aparentemente cubriendo la acción.
Consumado el ataque, los autores se dieron a la fuga con rumbo a una reserva natural cercana, aprovechando la oscuridad y el aparente conocimiento del terreno. Antes de huir, se apoderaron de armas de fuego que se encontraban en la pieza, cuyas marcas y características no pudieron ser precisadas por la pareja del fallecido.
Tras la llamada de auxilio de la mujer, personal policial de la Subcomisaría Jurisdiccional número 24 tomó conocimiento del hecho y dio aviso a los investigadores de Canindeyú, quienes se constituyeron rápidamente al lugar para iniciar las primeras diligencias. Horas más tarde, llegaron al sitio el fiscal de turno de Curuguaty, abogado Carlos Giandinotto, y personal de Criminalística para el procedimiento de rigor y el levantamiento de evidencias.
Por su parte, el fiscal interviniente ordenó que el cuerpo del occiso sea trasladado hasta la Unidad de Salud Familiar de Brítez Cue, para los fines legales correspondientes, y el caso fue caratulado como supuesto hecho punible contra la vida, presunto sicariato. El procedimiento continúa en curso, mientras los investigadores trabajan para identificar y capturar a los autores de este crimen.



