Judiciales

Cifras que dan miedo: la Fiscalía investigó más de 200 intentos de feminicidio en los últimos seis años

Un informe reciente del Observatorio del Ministerio Público ha encendido las alarmas sobre la violencia de género en el país. En los últimos seis año…

Agregar La Tribuna en

Un informe reciente del Observatorio del Ministerio Público ha encendido las alarmas sobre la violencia de género en el país. En los últimos seis años, la Fiscalía abrió 216 investigaciones por tentativa de feminicidio, una cifra que representa a cientos de mujeres que lograron sobrevivir a ataques que tenían como fin terminar con sus vidas.

El análisis de los datos, comprendidos entre 2020 y 2025, evidencia que la violencia no solo persiste, sino que ha mostrado tendencias al alza. Si bien el año 2020 registró 11 denuncias, la cifra escaló dramáticamente hasta alcanzar su máximo histórico en 2024 con 55 casos. El año 2025 cerró con 44 denuncias, manteniendo la situación en niveles críticos.

El mapa del peligro

El informe detalla que la violencia extrema no se distribuye equitativamente. Dos departamentos concentran casi la mitad de los casos (45%), convirtiéndose en las zonas más sensibles del país:

  • Central: Encabeza la lista con 68 denuncias.
  • Canindeyú: Registra 30 casos.
  • Amambay y San Pedro: Siguen con 19 y 18 casos respectivamente.

El agresor está en casa

Uno de los datos más reveladores del perfil elaborado por la Fiscalía es el vínculo entre víctima y victimario. El 67% de los agresores tenía una relación sentimental directa con la mujer atacada: el 41% eran parejas convivientes y el 26% exparejas.

El análisis etario de las víctimas arroja luz sobre la vulnerabilidad en distintas etapas de la vida:

  • El 36% tiene entre 30 y 59 años.
  • El 34% son jóvenes de 18 a 29 años.
  • Un dato alarmante indica que el 3% de las víctimas fueron menores de 18 años.

Patrones del ataque

El Ministerio Público ha identificado patrones temporales claros. Los episodios violentos tienden a incrementarse en los días de calor extremo, vinculados frecuentemente al consumo de alcohol y sustancias estupefacientes. Los meses de diciembre, enero y febrero (verano), junto con mayo, agosto y septiembre, son los de mayor incidencia.

Contrario a la creencia popular de que la noche es el momento más peligroso, el 63% de los ataques ocurrieron durante la madrugada y la mañana, siendo los domingos y lunes los días con mayor registro de tentativas.

Para perpetrar los ataques, los agresores recurrieron mayoritariamente a la violencia física directa:

  • 40% utilizó armas blancas.
  • 18% usó armas de fuego.
  • 16% recurrió a golpes con las manos u otros objetos.

La misma pena que el crimen consumado

Desde la perspectiva legal, la Fiscalía recuerda que la tentativa de feminicidio es un delito de extrema gravedad. El protocolo de investigación busca acreditar el "dolo" o intención de matar, basándose en la vulnerabilidad de la zona del cuerpo atacada, la eficacia del arma y la existencia de violencia previa.

La ley paraguaya es contundente, la pena privativa de libertad para la tentativa es la misma que para el hecho consumado, pudiendo alcanzar hasta 30 años de prisión.

Factores como los celos, la negativa ante una ruptura, la dependencia económica y las concepciones de supremacía masculina siguen siendo los detonantes principales de una violencia que, en estos 216 casos, afortunadamente no logró su objetivo final, pero dejó secuelas imborrables.

También te puede interesar

Últimas noticias