El cargamento está valuado en más de tres millones de dólares en el exterior. El abogado defensor solicitará que se disponga el arresto domiciliario de su cliente con la utilización de tobillera electrónica.
En esta causa también se encuentran procesados Fernando Antonio Peralta Zaván y Aquiles José Denis di Lascio, quienes presuntamente debían abordar el vuelo con destino a Panamá donde iban a llevar los lingotes de oro.
En la madrugada del sábado 15 de noviembre del 2025, el primero en ser requisado fue Gustavo Ismael Britos, en poder de este se encontraron USD 9.100, G. 4.251.000, documentos varios y un celular Samsung. Luego, los policías revisaron a Fernando Peralta, cuya pertenencia detonó el mayor impacto del operativo: 22 barras de aleación metálica de color amarillo, con un peso total de 21 kilos con 964 gramos, embaladas en paquetes y custodiadas cada una por rastreadores AirTag.
La carga está valuada en aproximadamente USD 3 millones. También llevaba USD 945, G. 588.000, dos celulares —uno Apple y otro con la inscripción “G”—, documentos varios y una notebook Acer.
Finalmente, a Aquiles di Lascio le fueron incautados USD 966, G. 100.000, su billetera con documentos, una notebook Acer, un celular Samsung y otro aparato con la misma inscripción “G”.
“La presencia de rastreadores AirTag, el tipo de metal incautado y la manera en que estaba embalado revelan un esquema altamente organizado, en el que los involucrados actuaban con precisión logística y una estructura financiera ya consolidada”, había expresado el comisario Pedro Lesme, jefe de la división de Crimen Organizado de la Policía.
Según la investigación, los viajeros tienen registros de viajes con una frecuencia de dos veces por semana, aproximadamente desde mayo del 2025, el vuelo era de Asunción a Panamá.
El despliegue operativo estuvo a cargo del Departamento contra el Crimen Organizado Nacional y Transnacional, bajo supervisión directa de los fiscales especializados, Alejandro Cardozo y Francisco Cabrera.


