Ayer se realizó una vez más el juicio penal contra el predicador de la iglesia evangélica, José Alberto “Pastor” Insfrán, que según el Ministerio Público usaba no solamente su iglesia sino también varias empresas para lavar dinero, supuestamente del narcotráfico.
Ayer continuó el juicio contra José Alberto “Pastor” Insfrán, líder religioso de la Iglesia Avivamiento de Curuguaty, investigado por lavado de dinero.
La Fiscalía acusó a Insfrán de tener bienes valuados en millones de dólares y que supuestamente maneja varias empresas, más su Iglesia, para lavar dinero del narcotráfico. Sin embargo, en su declaración, que fue vía telemática desde la cárcel de Minga Guazú, Insfrán se declaró inocente y dijo que no encuentra un documento que pruebe que él lavó dinero.
Insfrán es hermano de Miguel Ángel Insfrán, más conocido como “Tío Rico”, líder del Clan Insfrán que la Fiscalía investiga como una estructura vinculada supuestamente al narcotráfico y lavado de dinero. Ambos se encuentran actualmente en prisión.
El pastor Insfrán dijo en su declaración judicial de ayer que el caso conocido como A Ultranza Py “es más político que judicial”. Se declaró inocente y afirmó que como pastor se dedica a su iglesia.
La Fiscalía acusó a Insfrán por utilizar también varias empresas para lavar dinero, supuestamente. Al respecto, el acusado respondió que inicialmente formaba parte de las empresas Porvenir y Manantial, que se formaron con capital familiar, pero que luego él se abrió y se dedicó solamente a la actividad religiosa.
El pastor Insfrán tuvo un pequeño desliz cuando la jueza le preguntó por la integración del directorio de la empresa Manantial. Primero dijo que desconocía esa integración. Allí la magistrada le preguntó si su esposa no formaba parte de la misma, y allí confirmó que su señora y sus hermanas integraban. Finalmente, terminó reconociendo que sí conocía la integración.
La jueza Dina Marchuck preguntó a Insfrán cómo se sostenía la iglesia, y él respondió que en diezmo se recibe mensualmente entre 500 o 600 millones de guaraníes. “Son bastante generosos”, dijo sorprendida la magistrada.
La defensa de Insfrán sugirió a la jueza que no haga aún valoración de su declaración porque todavía no llegaron a esa etapa.
Aparte de la magistrada Marchuk, el Tribunal de Sentencia que lleva adelante el juicio oral, también está conformado por los jueces Federico Rojas y María Luz Martínez (presidente). El mismo tribunal fijó la continuidad del juzgamiento para el 16 de enero.
A Ultranza Py fue la investigación más grande que se hizo en Paraguay, en cooperación con varios países de la región, sobre el narcotráfico y el crimen organizado. Desde ahí, el juicio se conoce con ese nombre.


