Diego Miguel Medina Otazú, secretario del presunto narcotraficante Reinaldo Javier “Cucho” Cabaña está en la prisión desde el 2018. Pidió su libertad, sin embargo, los magistrados indicaron que el mismo tiene expectativa de pena muy alta, que no cumplió la pena mínima y que no podrá dejar la cárcel.
Un Tribunal de Apelación rechazó los fundamentos presentados por la defensa de Diego Miguel Medina Otazú, secretario del presunto narcotraficante Reinaldo Javier “Cucho” Cabaña, para salir de la prisión, alegando que él ya cumplió los dos años de prisión preventiva, la pena mínima y que tiene arraigo.
El fallo del Tribunal fue contrario a lo peticionado. La resolución señala que contra Medina Otazú pesa una expectativa de pena muy alta y que ni siquiera cumplió la pena mínima según el hecho punible por el cual se le acusa, el narcotráfico.
Además, el Tribunal señaló que existe aún el peligro de fuga del procesado, porque su conducta no demostró lo contrario: consta que el imputado fue beneficiado con una medida alternativa. Esta medida fue revocada. Se sometió voluntariamente a la decisión judicial posteriormente reincorporándose al régimen de prisión preventiva. Este comportamiento demuestra de manera inequívoca el peligro de fuga, fundamentaron los magistrados.
El Tribunal estuvo integrado por los magistrados José Waldir Servín, Paulino Escobar Garay y Camilo Torres Leguizamón. Medina Otazú solicitó a esta segunda instancia que revoque la orden de prisión que había firmado el juez de primera instancia, Miguel Palacios. Sin embargo, tuvo un revés.
Medina inclusive dijo que hace siete años que está en prisión y que ni siquiera participó de una audiencia preliminar para conocer su destino. El Tribunal citó la acusación de la Fiscalía de que la audiencia preliminar siempre está pendiente porque la defensa del proceso presenta incidentes.
El escrito de la Fiscalía, que obra en el expediente, señala que la citada audiencia es imposible de realizar porque existen en el caso Berilo 28 personas procesadas y la defensa de cada una de ellas, en forma sistemática y bien organizada presentó innumerables recursos e incidentes; los imputados se han alternado para hacer diferentes presentaciones para evitar la audiencia. El Tribunal se basó en los fundamentos de la Fiscalía para rechazar la petición de Medina.
El 9 de septiembre del 2018 se ordenó la prisión preventiva de Medina. El 10 de noviembre del 2023 Medina tuvo medida alternativa a la prisión, pero luego, el 29 de diciembre del mismo año se ordenó de nuevo su vuelta a la cárcel por incumplir con las medidas.
La Fiscalía acusó formalmente a Medina por tráfico ilícito de estupefacientes y drogas peligrosas y otros delitos afines el 13 de septiembre del 2019.
La pena mínima
El Tribunal de Apelación advirtió a Medina que la pena mínima que él debe cumplir es de 10 años de prisión, según la Ley 1340/88 que reprime el tráfico ilícito de drogas. Señaló también que la pena máxima para el citado crimen es de 25 años de prisión.
Por tanto, el Tribunal concluyó que Medina no cumplió todavía la pena mínima que pesa sobre él, según la acusación fiscal, que es de 10 años y que la decisión del juez de primera instancia, Miguel Palacios, al respecto está correcta.
Operativo Berilo
El operativo Berilo, con cuyo nombre se conoce el juicio penal sobre el caso de marras, se realizó en Alto Paraná con la Fiscalía y la Senad en septiembre del 2018. Fueron detenidas más de 30 personas, que luego quedaron en 28 bajo proceso judicial.
El líder de la banda era Reinaldo “Cucho” Cabaña, que actualmente se encuentra con prisión domiciliaria. Hubo 20 allanamientos, se incautaron 21 kilos de cocaína, cerca de 800.000 dólares y 23 vehículos lujosos.









