Por decreto N° 5082, el presidente de la República, Santiago Peña, dio la baja deshonrosa de las FF. AA. al coronel DCEM, Luis María Belotto Quiñónez, que según la Justicia, fue quien intentó introducir un teléfono celular en la celda del supuesto narcotraficante, Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, en la cárcel militar de Viñas Cué, cuando aún estaba allí detenido.
El presidente basó su decisión en la resolución del Tribunal de Honor de las FF. AA. que aplicó la máxima sanción a un militar que violó el sistema de seguridad de la penitenciaría.
Para este tribunal militar, es “inconciliable con la conducta que se espera de un líder y miembro de la institución militar, ya que no solo su conducta afecta su nombre, sino también a la imagen de las Fuerzas Armadas de la Nación”.
Belotto se apartó “de los principios éticos fundamentales que deben regir el comportamiento de todos los integrantes de las Fuerzas Armadas de la Nación, tales como la honestidad, el respeto y la integridad”, expresa el decreto del presidente Peña.
En la justicia civil, Belotto, su esposa y el abogado Miguel Mendieta, representante de Insfrán, fueron condenados a dos años de prisión en el juicio realizado por el intento de introducción del celular en la cárcel de Viñas Cué, donde estuvo Tío Rico. No obstante, los condenados se encuentran en libertad, con medidas sustitutivas a la prisión.
Belotto supuestamente intercedió para que otro militar, Guillermo Moral, aceptara 10 millones de guaraníes para introducir el celular para Tío Rico. Sin embargo, Moral se negó. Entonces, la esposa de Belotto intentó meter el teléfono en medio de un paquete de yerba y fue descubierta en la guardia. El 2 de octubre, Moral fue asesinado por sicarios frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción.


