La Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados (Senabico) perdió una batalla judicial al pretender la venta de una estancia del presunto narco brasileño, Luis Carlos Da Rocha, alias “Cabeza Branca”.
El 23 de abril del presente año, un tribunal de primera instancia prohibió la venta anticipada de una estancia perteneciente al presunto narcotraficante brasileño, Luis Carlos Da Rocha, alias “Cabeza Branca”. Hay un juicio al respecto, pero mientras tanto quedó bajo la administración de Senabico.
La estancia se llama Lucipar que en los papeles figura a nombre de Eduardo Fernando de Oliveira, supuestamente testaferro del citado narco, según la investigación de la Fiscalía.
La Senabico apeló la resolución de primera instancia y fundamentó que la estancia está en un proceso de deterioro, que cuesta mucho dinero al Estado su mantenimiento y que inclusive hay campesinos sin tierra que pretenden ocupar.
El expediente pasó al Tribunal de Apelación, que resolvió rechazar el pedido de Senabico, porque esta institución no justificó debidamente sobre la invasión de campesinos sin tierras, tampoco justificó los gastos del Estado y menos el proceso de deterioro de la estancia. Por lo tanto, el Tribunal señaló que se debe aguardar el final del juicio para disponer de dicho inmueble.
El Tribunal de Apelación señaló que “no existen elementos de juicio para suponer que la amenaza de invasión por campesinos ha deteriorado el inmueble, cuya venta anticipada se solicita, o que este se haya desvalorizado o generado gastos desproporcionados para su conservación”, dice el Tribunal de Apelación.
La propiedad en discusión está registrada como Finca N.º 9, padrón 7 del municipio de Tacuatí, departamento de San Pedro. Figura a nombre de Lucipar Agropecuaria Industrial y Comercial del Paraguay SA y también hay otra finca, con padrón 1.602 en el mismo distrito. Este último figura a nombre del supuesto testaferro de “Cabeza Branca”, Eduardo Fernando de Oliveira que, según la Fiscalía, sería un testaferro del supuesto narco brasileño.
Es la segunda vez que la Senabico pretende la venta anticipada. La propia ministra de Senabico, Teresa Rojas, hizo la solicitud al respecto a la justicia.
Los magistrados de primera instancia, Federico Ortiz, María Luz Martínez y Dina Marchuk fueron los que rechazaron el pedido de la Senabico, en primer lugar. La Senabico apeló y perdió por falta de fundamentos. Los magistrados citados informaron que luego de un juicio oral se sabrá qué hacer con dichos inmuebles. Mientras tanto, nadie puede tocar. Esta posición ratificó el Tribunal de Apelación.
El Tribunal de Apelación consideró también que en primera instancia no se consideró la urgencia de vender el inmueble, tampoco la Senabico fundamentó de qué forma se está desvalorizando el inmueble. Al contrario, su valor se está actualizando, según el fallo.
El Tribunal de Apelación admitió que la ley permite la venta anticipada cuando se justifica el deterioro o un bien corre el riesgo de perecer, pero en este caso, no se justificó nada de eso, según la sentencia.


