Un Tribunal de Apelación ratificó la condena al suboficial ayudante de la Policía Nacional Oliver Lezcano a 18 años de cárcel y 5 como medidas de seguridad, quien admitió el crimen del sargento primero Líder Javier Ríos, este además trabajaba como conductor de Bolt.
Ratificación de la pena
El Tribunal de Apelación en lo Penal, Segunda Sala, integrado por Bibiana Benítez, Delio Vera Navarro y José Agustín Fernández, ratificó la condena de 23 años de cárcel —18 años de pena privativa de libertad y 5 de medidas de seguridad— contra el suboficial ayudante de Policía Nacional Oliver Daniel Lezcano, a quien condenaron por homicidio doloso como principal responsable del asesinato del sargento primero Líder Javier Ríos, ocurrido en enero de 2023, y cuyo cuerpo las autoridades encontraron en el banco San Miguel de la Costanera de Asunción.
Pena anulada para la pareja del policía condenado
La misma cámara de alzada anuló además la condena de 10 años de cárcel de Ada Arasy Ruiz Díaz, pareja del policía. La mujer deberá afrontar un nuevo juicio para una nueva medición de la pena. La Cámara de Apelación sostuvo en su resolución que en el caso de Oliver Lezcano no se demostró que la acusación careciera de claridad o que el proceso violara los principios del debido proceso.
El crimen y la motivación
Oliver Lezcano y su pareja Ada Ruiz Díaz fueron condenados el 30 de agosto del 2025 por el Tribunal de Sentencia, integrado por Fabián Weinsensee, Laura Ocampo y Cándida Fleitas. Según la sentencia, el policia condenado y su novia participaron activamente en el crimen, aparentemente la motivación fue por una deuda económica entre la víctima y el suboficial de policía. Los abogados defensores manifestaron en la apelación que no se valoraron los atenuantes como el arrepentimiento de los acusados, la colaboración en el juicio y el principio de proporcionalidad.
Desaparición y hallazgo
Según los antecedentes, el jueves 12 de enero de este año, se denunció la desaparición del militar que también se desempeñaba como conductor de bolt. El mismo residía en la compañía Mora Cué de Luque y sus familiares habían denunciado su desaparición, ya que no respondía a las llamadas ni mensajes. La víctima fue asesinada ese mismo día por un disparo de arma de fuego mientras realizaba su recorrido, posteriormente, el cuerpo del militar fue llevado por el agente policial hasta la zona del club Mbiguá.
Evidencias y fuga previa
Las autoridades hallaron el vehículo de la víctima en el barrio San Vicente, zona donde reside el policía. Aunque alguien lavó el vehículo, los peritos detectaron manchas de sangre y restos biológicos en el auto mediante el peritaje y la técnica de luminol.
Además, se cuenta con imágenes de circuito cuando el agente policial y su esposa habrían vuelto a la escena del crimen. Las autoridades recapturaron a Oliver Lezcano en marzo de 2024, después de que él lograra fugarse de su lugar de reclusión en la Penitenciaría de Tacumbú. Los policías detuvieron al hombre en una barrera policial sobre la Ruta PY02, en la jurisdicción de Itauguá, en el momento en que conducía una camioneta Tucson robada.


