Alexandre Rodrigues Gomes fue acusado por tráfico, tenencia, asociación y comercialización de drogas desde el país al Brasil, según se pudo leer en la acusación que fue presentada por los fiscales Andrés Arriola, Ingrid Cubilla y Elva Cáceres.
Audiencia preliminar por crimen organizado y narcotráfico
El juez Penal de Garantías, Especializado en Crimen Organizado y Narcotráfico, Osmar Legal fijó para mañana la audiencia preliminar de Alexandre Rodrigues Gomes, hijo del extinto diputado Eulalio Lalo Gomes, acusado por tráfico de drogas. Según la acusación fiscal, entre el año 2019 al 2021, el hombre formó parte de una organización criminal integrada por ciudadanos paraguayos, brasileños y bolivianos, dedicada al tráfico internacional de sustancias prohibidas, con base de operaciones en ciudades fronterizas del departamento de Amambay.
Cadena delictiva: desde Bolivia hasta Europa
La estructura criminal operaba en todas las etapas de la cadena delictiva: adquisición de cocaína, pasta base en Bolivia, ingreso al territorio local mediante aeronaves que aterrizaban en pistas clandestinas ubicadas en establecimientos rurales; resguardo, y transporte posterior al territorio brasileño y otros destinos internacionales como el continente europeo. El acusado mantenía conversaciones constantes con otras personas de su grupo criminal, a través de una aplicación de mensajería cifrada, en la cual se dirigían las coordinaciones de envíos de droga, asignación de pistas de aterrizaje, coordenadas geográficas, provisión de combustible, flete, y establecía las frecuencias de radio aeronáutica y confirmaba el arribo de las aeronaves mediante códigos preestablecidos. Los mensajes se registraban en los idiomas castellano y portugués.
Vínculos y transacciones de bienes inmuebles
Asimismo, a Alexandre Rodrigues Gomes se le atribuyó haber estado vinculado con la organización criminal de Jarvis Chimenes Pavão. En ese contexto, su organización independiente participó en transacciones de compra y venta de bienes inmuebles existentes en el país, los cuales formarían parte del patrimonio de la organización criminal y que esta adquirió de manera irregular.
Concretamente, se hace referencia a la adquisición del establecimiento rural “Estancia Negla Poty” en el año 2020. También se le acusa de haber realizado transacciones financieras de forma personal y mediante otras empresas y de recibir fondos de otras organizaciones criminales del norte de la nación.










