El abogado Nelson López, defensor del supuesto narcotraficante Reinaldo “Cucho” Cabañas, aseguró que el caso conocido como Berilo en el que su cliente está procesado, ya se extinguió legalmente. Este proceso judicial se inició hace siete años y hasta la fecha no se ha podido concretar la audiencia preliminar. López, que defiende a Cabañas, esgrimió que la causa cuenta con 27 imputados y que el Juzgado quiere llevar a cabo una audiencia en masa, lo cual complica enormemente la celeridad del caso.
Demora judicial y las responsabilidades compartidas
El caso se ganó el nombre de “Operativo Berilo” porque la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) denominó así la intervención que llevó a cabo en Ciudad del Este el 6 de septiembre de 2018. Aquel operativo culminó con la incautación de 23 vehículos lujosos, 21 kilogramos de cocaína y aproximadamente 800.000 dólares. Al día siguiente, la Fiscalía imputó a “Cucho” Cabañas por supuesto narcotráfico. Respecto a la prolongada demora del juicio, el abogado Nelson López reconoció que si bien existe una crítica generalizada hacia la defensa por presentar incidentes y recusaciones, también hay una responsabilidad marcada en la Fiscalía y en el propio sistema judicial.
Factores de obstrucción que superan los incidentes
López detalló que la demora se agravó significativamente por una acción de inconstitucionalidad promovida por el entonces fiscal adjunto, Marco Alcaraz, ante la Corte Suprema de Justicia contra una resolución de un Tribunal de Apelación que declaró nula la acusación presentada por la Fiscalía. Solamente este trámite judicial se extendió por más de dos años. La propia Corte Suprema tuvo que llamar la atención a la Fiscalía por no instar los trámites necesarios para que la causa avanzara en el Juzgado correspondiente.
La audiencia en masa: un foco de conflicto
Otro factor fundamental que dificulta la rapidez del proceso es que el Juzgado Penal de Garantías insiste en llevar a cabo la audiencia preliminar en masa. El abogado López insistió que esta modalidad es difícil de concretar, ya que cada uno de los 27 imputados tiene sus propios intereses legales y se turnan continuamente para presentar recusaciones y otros incidentes procesales. Subrayó que, aunque legalmente hablando, cada imputado tiene derecho a buscar un juicio justo, el principal problema radica en la decisión del Juzgado de unificar la audiencia. El juez de Garantías, Miguel Palacios, contabilizó 14 incidentes presentados que impidieron la realización de la audiencia.
La organización criminal y la ley de los 4 años
El Operativo Berilo de 2018 involucró 33 intervenciones. Reinaldo “Cucho” Cabañas encabeza la lista de los 27 procesados, investigados por el tráfico y la comercialización de drogas, lavado de dinero y asociación criminal. La Fiscalía sostiene en su acusación que la organización de Cabañas introducía cocaína proveniente de Perú y Bolivia. Según la investigación, la droga se acopiaba en Alto Paraná antes de ser enviada a Brasil. El abogado López recordó que, según la ley, un proceso penal debe durar solo cuatro años. Sin embargo, aunque un Juzgado puede descontar el tiempo por incidentes presentados, el defensor insistió en que en este caso la causa de la demora es la responsabilidad del sistema judicial.
La Corte ordena auditoría por retraso excesivo
Finalmente, la Corte Suprema de Justicia tomó cartas en el asunto al ordenar la realización de auditorías en los expedientes de Reinaldo “Cucho” Cabañas, procesado por supuesto narcotráfico y lavado de dinero. El motivo expreso de esta acción es el retraso excesivo del proceso judicial. Cabañas y los otros 26 procesados en el caso Berilo siguen esperando acudir a la audiencia preliminar, momento en que el Juzgado deberá decidir si la causa se eleva o no a juicio oral.



