La nación colombiana se encuentra de luto tras la confirmación de la muerte de Miguel Uribe Turbay, senador y candidato presidencial, quien falleció a los 39 años tras no poder recuperarse de las heridas de bala sufridas en un atentado en Bogotá. Su muerte se produjo en la madrugada del lunes 11 de agosto, más de dos meses después del ataque, que conmocionó al país.
El atentado ocurrió el sábado 7 de junio mientras Uribe Turbay participaba en un acto de campaña en el barrio Modelia de Bogotá. Fue alcanzado por dos balazos en la cabeza y otro en la rodilla, disparados por un joven de 15 años. Inmediatamente, fue trasladado a la clínica Santa Fe, donde permaneció en estado crítico hasta su fallecimiento.
Las autoridades lograron detener a seis personas, incluyendo al menor de edad que se presume fue el autor material del crimen. Sin embargo, la investigación sigue en curso, sin que se haya esclarecido quién ordenó el asesinato o el motivo exacto detrás del mismo. Se han barajado diversas hipótesis, como un ataque directo por sus posturas políticas, un atentado contra su partido, el Centro Democrático, o un intento de desestabilizar al gobierno. La "Segunda Marquetalia", un grupo de disidentes de las FARC, ha sido señalada como la principal sospechosa.
La noticia ha provocado una ola de reacciones en todo el espectro político y social de Colombia. El presidente Gustavo Petro lamentó el suceso en sus redes sociales, afirmando: "La vida está por encima de cualquier ideología" y "Cada vez que cae un colombiano asesinado, es una derrota de Colombia y de la Vida".
El expresidente Álvaro Uribe, mentor político de Uribe Turbay, expresó su dolor con una contundente frase: "El mal todo lo destruye, mataron la esperanza". Por su parte, el también expresidente Iván Duque manifestó que "El terrorismo nos arrebató a una promesa de Colombia y a un líder íntegro y transparente".
La vicepresidenta Francia Márquez se sumó a las condolencias, haciendo un llamado a la paz: "La democracia no se construye con balas ni con sangre, se construye con respeto, con diálogo y reconociendo nuestras diferencias, sin importar la posición política".
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, decretó tres días de duelo y pidió que el asesinato de Uribe Turbay “debe ser un punto de quiebre para Colombia”. El ministro del Interior, Armando Benedetti, lo recordó como un amigo, diciendo: "Me duele en el alma su muerte, que se haya ido tan joven".
Desde la comunidad internacional, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se solidarizó con la familia y el pueblo colombiano, mientras que el subsecretario de Estado Christopher Landau pidió una “resolución rápida y transparente de este asesinato político”.


