La migración de alumnos de colegios privados a públicos puede estar teniendo otras aristas, además de la económica. El hecho puede significar el aspiracional ansiado que la educación estatal, de confirmarse, será maravilloso, empieza a caminar en ese ideal de elevar la calidad de la enseñanza pública.
Una sociedad es medida por el nivel de su debate, por el contenido de su diálogo social. En este punto, desde La Tribuna queremos que el foco sea la observación hacia una educación pública más integral y eficiente. Mantener la discusión solo en las anécdotas, o buscar únicamente el morbo por tal o cual dicho malinterpretado no aporta nada de valía.
No negamos que el cambio de un sistema de pago a uno gratuito tenga factores económicos y la búsqueda de una mejor relación costo-beneficio. Sin embargo, será conveniente extender la mirada que pueda significar satisfacción con la oferta de la metodología en lo privado (para corregirlo) y, por qué no, pensar que tenga que ver con la satisfacción de una más eficaz en la educación pública.
Según el ministro de Educación, Luis Ramírez, son aproximadamente 20.000 estudiantes los que migraron del sector privado y subvencionado a las escuelas públicas en el último año. Hay que decirlo, ahí tienen que ver igualmente los kits escolares y hasta el programa de Hambre Cero impulsado por el Gobierno.
Por una proyección, en potenciarnos como ciudadanía, el análisis debe considerar los incentivos decisivos para que las familias de sectores medios y vulnerables cumplan el anhelo de mayor productividad; por tanto, hay que pensar en una atención y valoración a la educación estatal. Será fantástico que al alivio económico en la canasta básica familiar se sume la calidad de enseñanza pública.
De hecho, existen instituciones públicas con alto estándar de excelencia. Un ejemplo es el Colegio Técnico Nacional (CTN), cuyo modelo de gestión pedagógica es admirado por propios y extraños. Es una institución que elimina la brecha de calidad entre lo público y lo privado.
Invitamos a elevar y llevar el debate sobre la calidad de la enseñanza. El éxito de los colegios como el CTN demuestra que el sistema público puede liderar los ingresos a carreras competitivas como Ingeniería. Solo por mencionar un ejemplo concreto, real y vigente.
Lo categórico es que el aspecto alimentario influye directamente en el rendimiento de aprendizaje de los niños paraguayos. En lo que debe unirse la República es en comprender que al kit escolar y al almuerzo, que representan un beneficio tangible para el bolsillo de la gente, se debe agregar la calidad en la educación pública.
En esa visión de potenciar la enseñanza pública se debe aunar el esfuerzo social y no caer en huecos gritos circunstanciales que no conducen a nada. Avancemos hacia lo tangible y útil, y no quedarnos, únicamente, en la simple discusión sobre lo abstracto.


