Se habla de los fructíferos eventos deportivos realizados en Paraguay. Lo último se viene hoy en Asunción con la final de la Copa Sudamericana. Todo eso, por darle estructura, es la consecuencia. Poco se observa sobre una causa de esos éxitos. Este punto se desarrolla en el presente
Será porque no se distingue, no se quiere ver o se pretende ignorar nomás, por la razón que fuere, pero existe una realidad difícil de negar dentro de un análisis formal: actualmente, hay una razón que opera a favor del país en ese objetivo de tomar la actividad deportiva internacional como una vía para mover la economía.
La notoriedad que va tomando Paraguay, para concentrar encuentros de envergadura regional y global, es la sinergia entre el gobierno y empresas privadas. Esa fusión es estratégica para dar el soporte debido al deporte, que —por ende— es asumido por los liderazgos públicos y privados como un factor clave para el ingreso de dinero a la economía local.
Lo mencionado no es poca cosa. Estamos mencionando al billete guaraní (o la moneda que sea) que se distribuye desde los hoteles de lujo hasta esa pensión de barrio, desde el restaurante top al lomitero de la esquina, desde el empresario de porte al trabajador en su rama. En fin, es un valor agregado trascendente en una República, cuyo sustento mayor son la agricultura, la ganadería y los royalties que dejan las hidroeléctricas.
Ese respaldo mancomunado a los eventos deportivos, definitivamente, es el principio (origen) del dinero que fluirá también hoy detrás de la final de la Copa Sudamericana. De hecho, desde hace días, el centro de la capital concentra la visita de argentinos y brasileños que llegaron para alentar a sus clubes.
Ya proyectando el devenir, el próximo paso puede llevar a que la colaboración conjunta ponga en agenda la mejora de todo el sistema de hotelería y que crezca cualitativamente la capacitación de los recursos humanos, en el área de servicio. Es que la eficiencia en la gestión de los talentos fortalece y potencia la imagen país.
La colaboración del Gobierno se expresa en fondos destinados a la construcción y actualización de instalaciones deportivas, como estadios, centros acuáticos, pistas de ciclismo y canchas para diversos deportes. El respaldo privado se posiciona acercando sus marcas y produciendo con eso oxígeno y respaldo financiero.
A horas de la final de la Copa Conmebol Sudamericana 2025 (entre Lanús y Atlético Mineiro), ya es posible afirmar que la ocupación hotelera en Asunción y el área metropolitana es cercana al 100%, y se estima la movilización aproximada de 40.000 a 50.000 aficionados, en su gran mayoría extranjeros.
Esta es la tercera vez que Asunción alberga la final del torneo más importante de la región después de la Copa Libertadores. Eso, como sostenemos en párrafos anteriores, significa dinero. Solo por reiterar, insistimos que esa consecuencia calificada como éxito tiene una causa, y ella es el acompañamiento de la clase política gobernante y sectores del empresariado —que se unen en una sola actitud— para apoyar el deporte.


