Editorial

Boquerón, ejemplo de confianza en Paraguay

Difícilmente cualquier sociedad pueda avanzar si no tiene confianza en sí misma. El Estado que cae, o se deja caer, en la depresión social arrastra a…

| Por La Tribuna-
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Difícilmente cualquier sociedad pueda avanzar si no tiene confianza en sí misma. El Estado que cae, o se deja caer, en la depresión social arrastra a su pueblo en descreer en su esencia. Hoy, que se conmemora la victoria de Boquerón, será bueno reflexionar sobre la importancia de la moral alta, que fue el factor decisivo para que se recupere el Chaco en la contienda con Bolivia (1932/1935).

Comprendemos cabalmente las deudas sociales históricas que tiene el país. Observamos igualmente el ambiente regional y global, y sabemos por eso cómo están los países vecinos, las demás naciones del continente y cómo está el mundo. Gracias a esa atenta mirada transversal, cuidamos en no hacer mayor carga de opinión únicamente sobre lo negativo. Evitamos ser parte de quienes -deliberadamente o inconscientemente- puedan precipitar una depresión social en la República.

En lo peor que puede caer la ciudadanía, en general, es imaginar, proyectar o ser parte de un plan que deteriora el amor propio de la nación. El fanatismo, la ira, el encono, muchas veces descontrolados, terminan por liquidar la valoración y la consideración sobre uno mismo. Eso dirige a perder el afecto y crea el ambiente para la depresión social.

Ante lo dicho, es bueno reflexionar sobre la trascendencia del motivo del feriado de hoy lunes. La batalla de Boquerón marcó el primer gran triunfo paraguayo en la Guerra del Chaco. Este especial suceso no fue un hecho más. Pues fue el recupero y elevación de la moral del ejército y la sociedad paraguaya para defender el suelo patrio. ¡Vaya que fue valioso!

Mirando la historia, el enfrentamiento generado por el vecino país se produjo en momentos complicadisimos. En ese tiempo, los bolivianos ya estaban en territorio nacional y el pueblo venía tras la hecatombe de la Guerra contra la Triple Alianza. Un pueblo sin autoestima es sinónimo de inseguridad. Sin embargo, el triunfo en Boquerón cimentó la confianza de la población para proteger la identidad nacional.

La victoria en Boquerón fue un punto de inflexión, estratégica, que devolvió considerablemente la seguridad al ejército paraguayo, lo que permitió una serie de avances en el conflicto armado y la posterior defensa de lo que es hoy la Región Occidental. El creer que era posible hizo que se ganara, finalmente, el corazón del Chaco y la misma defensa del río Paraguay.

Boquerón fue prueba cabal de resiliencia, coraje y valentía, que se demostró a la comunidad internacional. Fue una forma de sostener una genuina capacidad pese a todos los obstáculos. La batalla levantó la moral del ejército y de toda la sociedad paraguaya, y en 20 sangrientos días de lucha se unió al pueblo en una misma misión nacional.

Si ayer nuestros antepasados, que venían de la horrible Guerra contra la Triple Alianza, mantuvieron la fe y la fuerza para defender el suelo guaraní, hoy existe un momento diferente, mucho mejor incluso que de algunos vecinos, por lo que no caben los cantos de sirenas que solo buscan la depresión social. Que este día feriado sirva para mantener la autoestima nacional para continuar el trabajo constante, tesonero y perseverante por la patria paraguaya.

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