Editorial

Marca tributaria con imagen internacional

No pasa desapercibido que Paraguay esté presente en el debate presidencial de una nación extranjera. El acontecimiento revela un grado de trascendenc…

| Por La Tribuna
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No pasa desapercibido que Paraguay esté presente en el debate presidencial de una nación extranjera. El acontecimiento revela un grado de trascendencia que, como primer análisis, puede representar tanto aspectos positivos como negativos.

Para la imagen país, por fortuna, el hecho confirma la vigencia de un modelo tributario nacional con impacto global. Nos referimos al acalorado debate ocurrido en Chile. Allí, la oficialista Jeannette Jara generó polémica al decir: “Si fuera porque quien tiene la tasa de impuestos más baja atrajera toda la inversión mundial, Paraguay sería un país multimillonario”.

Fue en respuesta a las propuestas de baja tributaria de sus oponentes José Antonio Kast y Evelyn Matthei. Las discusiones no quedaron ahí. Kast añadió seguidamente: “Te invitaría a ir a Paraguay y que te des cuenta de cómo está surgiendo... Abrieron un impacto de inversión tremendo que convoca a brasileños, argentinos, uruguayos y chilenos. Te sorprendería”, argumentó para sustentar sus declaraciones.

El debate fue organizado por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).Muchas veces, el fragor polarizado entre connacionales impide medir con objetividad lo que ocurre en nuestro territorio.

El ruido estruendoso casi siempre ciega la visión, ensordece los oídos y activa, mayormente, contenidos sectarios y dañinos. Que en la confrontación sobre qué base económica debe adoptar Chile se resalte la agenda paraguaya, delata que algún punto dentro de nuestra economía está bien encaminado.

Esa controversia en Chile confirma, guste o no a los fanáticos, que la receta tributaria paraguaya es actualmente una marca de exportación. Ciertamente, Paraguay posee ventajas competitivas para atraer inversionistas. Esto es así porque mantiene un régimen y beneficios fiscales de los más simplificados de la región: el llamado triple diez (10-10-10).

A modo de ejemplo, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 10 % está por debajo de Argentina (21 %), Uruguay (22 %) y Brasil (17 %). Otro dato relevante: el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) se mantiene en 10 %, mientras que Argentina aplica el 30 %, Uruguay el 25 % y Brasil el 34 %. Estos porcentajes son ampliamente conocidos.

Asimismo, se sabe que el Impuesto a la Renta Personal (IRP) en Paraguay es del 10 %, cifra bastante inferior frente a Argentina (35 %), Uruguay (36 %) y Brasil (28 %). Además, el Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU), dependiendo de si se trata de un residente o no residente, es del 8 % y 15 %, respectivamente.

Obviamente, dichas cifras no convierten al país en ese “país multimillonario” que arengó una de las candidatas chilenas, pero posicionan a Paraguay, a nivel externo, ante la mirada del mundo. A nivel local, dejan en claro que existe un sendero que, si se mantiene y se trabaja de forma sostenida como política de Estado, proyecta días mejores para la sociedad guaraní.

Lo que falta por asegurar, en términos de ecuación, es que los impuestos bajos deriven en un mayor ingreso real al Fisco. Y, lo más importante, que el dinero que ingresa a las arcas del Estado se destine a una educación con infraestructura, salud pública adecuada, obras viales, entre otras prioridades. Servirá de poco el reconocimiento internacional si no se corrige el despilfarro de los recursos públicos. Por otro lado, es un punto a favor esa marca tributaria con imagen internacional.

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