Son dos modelos diferentes: querer tirar para abajo al Paraguay, galvanizando el atraso, y el esfuerzo en dotar al país de sólidos contenidos. Más que perder tiempo con el primer caso, se debe multiplicar el segundo punto mediante más hechos positivos. Esta será la medicina para ignorar, trabar o anular las pretensiones de quienes idean boicotear el crecimiento nacional.
El sólido contenido es operar por la vigencia de la institucionalidad, es el que diferencia la investidura del cargo de la persona como individuo. A su vez, es operar por una élite ciudadana y gremial con el pensamiento coherente con la acción, es la sinergia público-privada y la macroeconomía reflejada en la microeconomía.
El sólido contenido pasa igualmente por alentar un gobierno más eficiente y una oposición constructiva. Conlleva avanzar en la formalización del campo, que el libre mercado tenga en cuenta el derecho del consumidor, que la libertad de prensa valore la información de calidad y que la población potencie el orgullo por su sangre guaraní.
El sólido contenido es también lo perenne de la cultura equitativa entre derechos y obligaciones. Es entender el significado de los corredores logísticos y la Ruta Bioceánica (como parte y canal de unión terrestre entre el Atlántico y el Pacífico) y la fluidez del Puente de la Integración (Presidente Franco-Foz) y el Puente Héroes del Chaco (Asunción-Chaco’i).
El sólido contenido trasciende los procesos electorales municipales y asume la modernización urbana con proyectos de alcantarillado, plantas de tratamiento de agua, ampliación de las rutas principales y sistema de transporte público que amortigüe el caos vehicular.
El sólido contenido es operar de manera efectiva por un clima de negocios que entiende el libre juego de la oferta y la demanda. Es el que edifica la atracción para la inversión local y extranjera, y admite que la obtención del grado de inversión está validando la estabilidad y la seguridad jurídica de la nación.
El sólido contenido es incentivar todo tipo de industrias, es permitir el desarrollo del sector de biocombustibles y celulosa. Es la comprensión sobre la importancia de ser un hub tecnológico y energético. Es apreciar que existen condiciones para la instalación de centros de datos y la puesta en marcha de energía verde.
El sólido contenido es la autoestima que valora la esencia del ser paraguayo, pero que entiende que —como motor social— requiere mayor capacitación. Es invertir en el capital humano mayoritariamente joven, razonando que es la fuerza laboral del presente y la que incidirá en el futuro.
La Tribuna invita a forjar sólidos contenidos indisolubles entre el discurso y la práctica. Es crucial el fomento de los pensamientos lúcidos, pues así habrá discernimiento y se construirá la sociedad con excelencia. Por ende, y en consecuencia, se reducirá hasta la desinformación, la mentira y los rumores que solo sirven para confundir o dividir a la noble comunidad paraguaya.


