Su misma gente informa que ese relato que raya el terrorismo financiero es la estrategia elegida para intentar embarullar y confundir ante el juicio oral y público que se cierne sobre su esposo acusado por lavado de dinero. También es por temor a que se le aplique otra nueva imputación fiscal por el dudoso fideicomiso entre el banco que preside su cónyuge y el Instituto de Previsión Social (IPS).
A lo que sostienen sus propios periodistas, agregamos otros hechos que podrían haber sumado como causa de la irritación inicial. Aunque fue evidente que ya llegó al carácter de cólera cuando se visibilizó que el banco Atlas utiliza de forma irregular el sistema informático de itti y que el resarcimiento millonario está en la agenda de la Justicia, como corresponde dentro de un Estado de derecho.
Otro quebranto no menor, por lo visto, fue el retorno de La Tribuna en formato impreso, que se convierte, efectivamente, en la vigente prensa decana en el país. Obviamente, la irracionalidad creció aún más cuando percibieron que LT era cabeza y parte de un proyecto de multimedio capaz de disputar, seriamente, el espacio de la opinión publicada.
Esa insistencia hueca, como nota su propia gente, de tomar el crecimiento de nuestro grupo financiero ueno bank gracias al IPS, llegó al punto de un delirio cuasiinfarto cuando fracasó la fusión de banco Atlas con otra entidad. Lo cierto es que esa rabia mediática nunca tuvo eco. Al contrario, ueno continuó incrementando su cantidad de usuarios, y como banca nacional es la que más fondos captó desde el exterior.
Tal vez, por qué no, haya propiciado cierto resentimiento, también, que esta entidad recaudó USD 350 millones mediante su histórica emisión de bonos internacionales en la Bolsa de Wall Street. Para tal acontecimiento contó con el respaldo de renombradas entidades globales como, nada menos, JP Morgan Chase y Bank of America, que actuaron como bookrunners.
Así también, consiguió hace poco otro financiamiento foráneo con una línea de crédito de USD 20 millones del Banco de Desarrollo de Austria (OeEB). Encima llegó como accionista OTP Bank Plc (de Hungría y con presencia en 11 países de Europa). Todo lo mencionado es información pública.
Este conglomerado bancario goza de la certificación internacional ISO 37301. Este es un estándar global que valida la implementación de un sistema de gestión de cumplimiento alineado a las más altas exigencias de integridad, transparencia corporativa y ética. O sea, se somete a control cruzado externo y cumple con sus deberes internos.
El lector agudo comprenderá la diferencia entre el plagueo estridente y el trabajo riguroso y silencioso. Pues cuando más arrecia el encono, ueno bank se fortalece; en tanto, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar y su esposa Natalia Zuccolillo, directora de ABC Color, no logran influir ni embarrar la cancha, como hacían históricamente, para zafar de la imputación por lavado de dinero y la nueva amenaza judicial por el fideicomiso de su banco con el IPS.


