Editorial

La gestión eficiente pasa por resolver los raudales

La lluvia de ayer y su continuidad de hoy dejan sobre el tapete, una vez más, el peligro de los raudales. Tal situación merece la atención del equipo…

| Por La Tribuna
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La lluvia de ayer y su continuidad de hoy dejan sobre el tapete, una vez más, el peligro de los raudales. Tal situación merece la atención del equipo que tomará la administración de la comuna asuncena. Pero por la gravedad que crece ante cada temporal, lo conveniente es que haya acompañamiento formal de otras dependencias del gobierno central.

Aunque, a decir verdad, no es necesaria una tormenta de medio tiempo para que Asunción colapse. Una llovizna de un cuarto de hora ya causa sus secuelas de inconvenientes para automovilistas, vecinos y usuarios del transporte público. Un relato conocido, pero que hasta ahora no tiene la solución debida.

El inconveniente se genera en esa mezcla de factores naturales y la deficiencia en la planificación urbana. El crecimiento edilicio, con costos y valores millonarios, no tiene el respaldo, por ejemplo, ni siquiera de la necesaria infraestructura de desagüe. Se estima que más del 80% de las calles y avenidas carecen de sistemas pluviales adecuados.

Más de una familia con dolor y luto ya dejó ese torrente de agua que corre de manera brava por las principales avenidas y cruces de la ciudad. Las redes sociales se llenan de filmaciones, algunas escalofriantes, que muestran el caos, y que no parecen que correspondan a la ciudad capital de una nación.

Asunción, ciertamente, está construida, en parte, sobre humedales con varios arroyos y desniveles. Con las precipitaciones, el agua desciende rápidamente hacia las zonas más bajas. Sin embargo, eso no justifica ni es pretexto válido para que continúe el riesgo de muerte en días de lluvias.

La vulnerabilidad, eso debe decirse, es por falta de planificación vial. Es inconcebible que en esta era de la evolución de la ingeniería todo siga igual. Basta observar que, aproximadamente una tercera parte de los Países Bajos se encuentra por debajo del nivel del mar y Venecia está rodeada completamente de agua. Empero, sus poblaciones, desde hace siglos, no sufren lo que soportan los capitalinos.

Se sabe que hay una herencia pesada para los que liderarán próximamente la municipalidad, luego de las elecciones de octubre próximo. El costo del desagüe pluvial es millonario. Ante eso, se debe tener en cuenta, como mínimo, que la pavimentación de calles se haga sobre estudios de correntía y teniendo en cuenta el impacto ambiental.

La Asunción moderna, con edificios de porte y tecnología en su interior, no debe tener el contraste manteniendo el despropósito que empeora sus calles y avenidas con cada lluvia. La eficiencia de gestión se inicia con una inversión en obras que, al menos, mitiguen el sufrimiento de los asuncenos con los raudales que más que producto de la lluvia son por causa de la histórica falta de planificación municipal.

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