Hablamos de la comitiva bipartidista de congresistas de Estados Unidos que estuvo con el presidente Santiago Peña en Mburuvicha Róga.
Más que la consolidación de las relaciones bilaterales (que están sólidas desde hace tiempo), lo relevante fue que el encuentro, bien manejado, encamina un vínculo hacia el principio de ganar-ganar entre Paraguay y EE.UU. Es decir, el objetivo es avanzar en el compromiso sobre las oportunidades en el comercio, la inversión y el desarrollo entre ambos países.
Otros puntos estratégicos que también quedaron en agenda fueron conectividad aérea, energía, hidrovía, tecnología y fomento de data centers. Insistimos, porque allí radica el valor, la bilateralidad entre los países, actualmente, posiciona una base en el devenir que conlleva ventajas dentro del interés común.
Otro punto destacable es que la delegación estuvo integrada por legisladores republicanos y demócratas. Lideró el representante republicano Mario Díaz-Balart. Igualmente, se enfocaron en temas que preocupan por igual a todas las naciones democráticas del mundo: la seguridad regional.
Además de Mario Díaz-Balart estuvieron presentes Chuck Edwards, Jay Obernolte, David Rouzer, Henry Cuellar y Andrew Harris. Fueron acompañados por el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter.
El jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez, fue claro en destacar que la reunión permitió delinear una agenda bilateral cada vez más amplia, impulsada por la visión de consolidar al Paraguay como un hub logístico e industrial en la región.
No es menor que el propio congresista Díaz-Balart, representante del estado de Florida, haya afirmado que iniciaron en Paraguay su gira por Sudamérica debido a la importancia estratégica de la relación y al liderazgo del presidente Santiago Peña y su administración.
Por su parte, el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter, señaló: “Estamos llevando esta alianza a niveles inéditos en una historia muy larga de amistad entre nuestros dos países”, expresó.
El buen observador, el que lee los acontecimientos, tendrá el análisis que con el respaldo bipartidista de los legisladores de Estados Unidos se fortalece no solo la clase política (Poder Ejecutivo y el Congreso), pues no fue solo un encuentro político; en términos de negocios, el más beneficiado será el sector privado y, por ende, la sociedad en general.


