La agenda mediática revela apoyo u oposición al Paraguay del futuro

Entender que la nación guaraní está en evolución es adaptarse a ella de manera positiva o negarle el acompañamiento. Es decir, se construyen molinos …

| Por La Tribuna

Entender que la nación guaraní está en evolución es adaptarse a ella de manera positiva o negarle el acompañamiento. Es decir, se construyen molinos de vientos para su desarrollo o se ponen muros para trabar el progreso. En la prensa, la adhesión o el obstáculo se mide observando la línea editorial de los llamados conglomerados de medios.

Dentro de la libertad que tiene cada grupo para tomar su propia agenda periodística también se debería describir una mejor actitud hacia el momento que pasa la República. No insistiremos en la estabilidad y los números (ya valorados por el mundo externo), sino sobre la intención que existe sobre ese derecho que tiene la República de avanzar dentro de la eficiencia y la competitividad que exige el mundo.

Tomamos el rol de la prensa porque es el sector que con claridad visibiliza con sus titulares, día a día, el respaldo o negación al devenir nacional. Por otro lado, se sabe que la resistencia al progreso es también un mecanismo de defensa para evitar la competencia, pues ella puede implicar, en algunos casos, inseguridad de enfrentar lo novedoso; ergo, lo nuevo.

El rechazo a que las cosas deban variar es igualmente el miedo al presumirse que el bien general pueda afectar los indebidos privilegios de décadas. Es que lo nuevo como beneficio/nación impone un esfuerzo colectivo. En palabras directas, es aceptar y asumir roles correctos y comprender que el entorno debe ir mejorando en pro del bien común.

El ubicarse en el contexto diferente pone, ciertamente, en evidencia eso de saber operar en una sociedad libre, ya que su impacto directo es sobre el nivel de sujeción a eso del profesionalismo, que conlleva un trabajo más racional, equilibrado y, sobre todo, más horizontal que vertical.

Es que estar acorde a un ciclo sobrio, si la nación está bien o mal, realmente requiere de buena voluntad, exige autocrítica y también pasa por reconocer que la prensa es parte del problema o de la solución.

Lo que uno diariamente afirma revela, en contundencia, la forma de reacción ante el presente que encara el devenir. Ante eso se plantean dos caras opuestas. Por un lado, están quienes tratan de resistirse a lo nuevo y proteger solo lo suyo. Por otro lado, están quienes transforman la nueva energía en fuente de oportunidades en un escenario de derechos y deberes.

Cuando solo se pone agresión permanente evitando ver al menos un mínimo gesto de lo bueno, entonces, es evidente el temor de perder el aura de impunidad. Se está cuasiparalizado ante lo que se viene, que puede ser igualmente el no querer aceptar la legitimidad de la Justicia de actuar sin presiones mediáticas.

Nuestro medio colega ABC Color, desde que salimos como La Tribuna, parte de VMedia, se siente incómodo con nosotros. Más aún cuando decidimos acompañar el futuro del Paraguay. Su encono ya no disimula que solo está delatando su debilidad en asumir que el cambio es inexorable y que, en toda competencia, el Paraguay está primero por sobre cualquier despropósito de inmunidad personal o grupal.

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