Mucho se habla, y es bueno que haya interés ciudadano en las elecciones municipales (este 2026) y generales (2028). Al respecto, es bueno reconocer la seguridad existente en el sólido sistema electoral. Cuando se busca instalar la duda, sin base firme sobre ella, debe intentar hallarse las razones de la actitud cuasiantisistema.
Debe llamar la atención cuando ya no es circunstancial el ataque a la Justicia Electoral. En el caso que haya una desinformación adrede o mala fe, entonces habría que averiguar si detrás convive algún plan para crear un círculo de desconfianza en el proceso electoral o, peor aún, instalar el ambiente para que luego de los comicios, sin razón, no se reconozcan los resultados futuros.
Puede tomarse como grave la posibilidad de manosear –sin mayor fundamento– a una institución nacional, que, por cierto, hasta tiene reconocimiento internacional. Incluso, varios de los funcionarios de la citada entidad viajan a otras naciones para capacitar, tomando como base la experiencia paraguaya.
El crédito técnico que tiene la Justicia Electoral, de igual modo, está demostrado en la transmisión de resultados en tiempo récord. La administración de todo el desarrollo institucional está centralizada en el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), órgano autónomo y con facultades administrativas y jurisdiccionales.
Pocos países como el Paraguay tienen fortaleza en su sistema electoral. Es más, la lista puede ser larga, empezando por vecinos del continente, llegando a otras latitudes globales. Por eso es sano cuidar lo que está bien, y en la hipótesis de probables errores, las correcciones deben ser para la mejora, no para la destrucción de los aspectos bien hechos.
Otro punto a favor que tiene la entidad es que nunca falló, ni siquiera en sus resultados preliminares rápidos. Esto es posible mediante el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), un método que provee datos en tiempo récord con alta precisión y fiabilidad.
Cualquiera sea el voto, electrónico o impreso, la eficiencia y control de calidad marcaron la diferencia positiva a favor de la Justicia Electoral. El monitoreo externo lo hacen organismos regionales y globales, por lo que la verificación es transversal, blindando así la mitigación de riesgos que puedan incidir en los resultados.
Entre las opiniones favorables hacia la Justicia Electoral se destacan su papel en la consolidación democrática, la modernización tecnológica y la capacidad de garantizar la fiabilidad del conteo final. La mayoría de la ciudadanía valora el proceso de votación y escrutinio, y la agilidad con que se permite saber los resultados, reduciendo así los errores humanos en el conteo de papeletas.
Ante lo dicho, queda observar la intención que pueda haber con relación a una institución, que hasta el presente demostró imparcialidad en la organización, desarrollo y los resultados de los sufragios, sean comunales, departamentales o nacionales. Hagamos un sano control sobre las competencias políticas que se vienen, monitoreando la tarea de la Justicia Electoral y también sobre la intencionalidad que exista sobre ella.
EL SEMÁFORO DE LA TRIBUNA
Verde:
Trasplante renal a una madre en el IPS
Una mujer de 48 años recibió un riñón en plena semana del Día de la Madre. Es una historia humana potente: salud pública, donación de órganos y esperanza concreta.
Amarillo:
Energía, criptominería y nuevos grandes consumidores
El consumo eléctrico viene creciendo con fuerza y la criptominería ya empuja la demanda nacional. El país puede atraer inversión, pero necesita explicar de dónde saldrá la energía futura.
Rojo:
Inseguridad urbana y asaltos
Tres asaltos en un mismo día como reflejo de una ola de inseguridad. Es un tema rojo porque conecta miedo cotidiano, gestión policial y percepción de abandono estatal.


