Editorial

Ignorancia, mala fe o un simple fanfarrón

Un senador de la República debe ser creíble; es un principio basado en la alta responsabilidad que conlleva el cargo. Debe ser serio, enfocado en la representación pública, la elaboración de leyes y el control de su actuar político.

| Por La Tribuna

Un senador de la República no es un común con comportamiento que pueda dejar dudas sobre lo que dice. Sus dichos deben ser certeros y con conocimiento que aporte pruebas; debe mostrar y probar lo que afirma.

Un senador de la República debe hablar a toda la ciudadanía. No puede utilizar el recinto parlamentario para intentar tener algún resquicio de marketing o, lo peor, obedecer a relatos que le marcan para estar acorde a una línea sesgada.

Un senador de la República, por su función legislativa, tiene la exigencia de ser escrupuloso en la observancia de propiciar debates que apunten al consenso. No puede atentar contra la institucionalidad por el anhelo de tener cierta atención marginal mediática.

Un senador de la República, en esencia —por investidura y el impacto de sus decisiones sobre la nación—, debe tener una conducta y comportamiento profesional, responsable y formal.

Todo lo contrario parece ser el senador Rafael Filizzola. Para que no queden dudas, debe presentar pruebas contra el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, al acusarlo de “encubrimiento” a implicados en el caso A Ultranza (caso narcotráfico). Es grave lo que apuntó.

Estamos hablando del mismo senador que, cuando el banco ueno anunció la colocación de 350 millones de dólares (USD) en bonos en Wall Street (Nueva York), afirmó que era dinero de los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS). Se pueden agregar otras expresiones que, más bien, revelan un uso y abuso del fuero parlamentario.

Ya volviendo al caso de A Ultranza, se recuerda que hay un senador condenado por ese vínculo (Erico Galeano), está un diputado acusado (Juan Carlos Osorio) y una decena de imputados y acusados, entre ellos, Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”; el mismo Sebastián Enrique Marset, hoy preso en EE.UU.; Gianina García Troche, detenida y pareja de Marset; Alberto Koube, entre otros personajes.

Filizzola debe querellar al fiscal general por la gravedad de sus dichos, pues afecta la institucionalidad. Es su oportunidad, pues ya en el otro caso mencionado demostró ignorancia (o mala fe). Encima cae en contradicción queriendo jugar de honorable, pero se pasó chicaneando sus procesos judiciales para evitar responder a cara descubierta ante la justicia.

En fin, querella formalizando su denuncia (mostrando lo que tiene) o, de lo contrario, se consolidará en él la imagen de que es un simple fanfarrón, que presume y alardea de lo que no es, no sabe y no tiene. O que está estropeando la libre expresión por algún interés que le dictan, pero que le conduce ante la opinión pública, que podrá creer o no, como el típico bravucón de conducta hueca y maliciosa.

EL SEMÁFORO DE LA TRIBUNA

Verde:

EXPO EMPLEO ALTO PARANÁ

Más de 1.000 vacantes permiten instalar una agenda positiva desde el interior, especialmente para jóvenes y personas que buscan reinserción formal.

Amarilla:

PAGO ESTATAL AL SECTOR CONSTRUCCIÓN

El MOPC informó pagos por USD 106 millones, con impacto en obras, contratistas y mano de obra. La oportunidad está en mostrar reactivación, pero con seguimiento a la deuda restante que aún marca Cavialpa.

Rojo:

ERICO GALEANO Y PÉRDIDA DE INVESTIDURA

El Senado revocó el permiso y, si no renuncia, se encamina a tratar su expulsión el martes 12. Es prueba directa para la institucionalidad, la ANR y el Congreso frente al lavado y crimen organizado.

También te puede interesar

Últimas noticias