Mientras altos ejecutivos bancarios se encaminan a conversar sobre la salida a bolsa de la compañía de cohetes, satélites e IA, acá hay quienes celan a las empresas financieras que lideran con tecnología. Mientras Artemis II ya completó una etapa histórica al sobrevolar la cara oculta de la Luna, en el país todavía están unos que se oponen a las que operan con los recursos acordes al siglo XXI.
Intentar trabar el auge tecnológico es como pretender continuar viviendo sin una respiración ideal. Las finanzas, a nivel global, están evolucionando gracias a la automatización, que -en definitiva- reduce costo y tiempo en el comercio. Es inviable, imposible, actualmente esquivar los pagos digitales y resulta ridícula la oposición a la inclusión financiera y la eficiencia operativa por medio de las bancas abiertas.
Hay ceguera mental si es que no se está viendo que banqueros y directivos tecnológicos están tratando de organizar reuniones para poner a prueba la valoración de USD 2 billones que pretende alcanzar la compañía dirigida por Elon Musk. Este paso, que obviamente no parece fácil, puede ser el trayecto hacia la mayor oferta pública inicial de la historia.
Citamos adrede el nuevo proyecto de Musk para intentar dimensionar el grado de evolución en que están las finanzas y la tecnología. A eso agregamos, para mover más la reflexión inteligente, que la misión Artemis II de la NASA completó ayer el sobrevuelo a la cara oculta de la Luna y comenzó su fase de retorno hacia la Tierra. Son hitos que revelan igualmente en dónde está parada la sociedad pensante, que no pone ningún límite a ese matrimonio entre inversión y tecnología.
El Paraguay tiene dos caminos: o se adapta al mundo actual o sigue las pautas que intentan dar aquellos que añoran el siglo XVIII. Por suerte, hay una sociedad joven que entiende el futuro y una mayoría de gente madura que sabe interpretar el presente. Ambos hechos, por cierto, terminarán aplastando la ignorancia de los amargos que buscan detener el rumbo acorde a los nuevos tiempos que goza la humanidad.
Desconocer el impacto de la tecnología en las finanzas internacionales es quedar en el atraso de una sociedad donde el comercio se basaba básicamente en el trueque. La eficiencia está en la automatización, que es la vía moderna de las operaciones que bajan los costos y disminuyen los tiempos y que agiliza hasta los procesos aduaneros.
Por suerte en Paraguay hay empresas privadas que ya están con un vínculo indisoluble con la tecnología financiera y por ende con los pagos móviles y las billeteras electrónicas. Hasta aquellos compatriotas que remiten sus auxilios económicos a sus familiares desde naciones lejanas están gozosos con las transacciones digitales que facilitan las remesas.
El mismo Estado, con sus organismos de control, se beneficia con el avance de la tecnología. Pues mediante ella será ágil la detección de fraudes, los análisis predictivo de mercados, la gestión de riesgos y ni hablar del usuario que se beneficia de los servicios personalizados.
Valga la audacia de Elon Musk y la misión Artemis II para dar la fotografía precisa sobre la vigente aldea global. Ya no es futuro, ya es presente esta vida de la adopción plena y absoluta de la tecnología para las finanzas, que viene con el valor agregado de la transparencia, confianza, rapidez y seguridad, todo eso para beneplácito de los usuarios.










