La morosidad, las chicanas procesales y hasta la falta de recursos económicos desafían la vigencia de la ansiada justicia pronta y barata. Los puntos citados, y otros, limitan el acceso, especialmente, a los más vulnerables a la justicia pronta y barata, y por ende pone en entredicho la confianza. Otros obstáculos son la escasa infraestructura, el presupuesto insuficiente y la nula tecnología de punta.
Nos referimos, referencialmente, a un poder de Estado clave para la República. Lo es por administrar justicia, que lo debe hacer de manera independiente. Su razón de ser pasa por garantizar el cumplimiento de leyes y proteger derechos fundamentales. Debe asegurar el orden constitucional y resolver conflictos entre ciudadanos o contra el Estado.
El Poder Judicial, corresponde insistir, es pilar para consolidar la paz social y, a plenitud, debe afirmarse que es custodio y responsable del Estado de derecho. Toda esa carga de deberes está en la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Es la máxima instancia encargada de sostener la supremacía de la Constitución Nacional y de interpretar sus normas como órgano final de decisión.
Por todo lo detallado, la elección de un presidente de la CSJ no es un ritual anual, al menos no tiene que ser. Es la persona con principal autoridad del Poder Judicial, encargada de representar a la institución, dirigir la administración, ejercer la superintendencia sobre tribunales y juzgados, y presidir el Consejo de Superintendencia.
Por el cúmulo de obligaciones que tiene la CSJ merece observar la elección de quién reemplazará en el cargo al magistrado César Manuel Diesel Junghanns. Todo parece indicar que los votos los tiene el doctor Alberto Martínez Simón, quien tendrá como vicepresidentes a los doctores Luis María Benítez Riera y Gustavo Enrique Santander Dans.
Actualmente, el que será designado en el alto cargo es ministro superintendente de la Circunscripción Judicial de Cordillera. Lidera la implementación de herramientas tecnológicas como el Expediente Judicial Electrónico y el Portal de Gestión de Partes. También, coordina por la institución la implementación del Registro Unificado Nacional (RUN), que está en vigencia desde este 2026.
Lo que deja Diesel Junghanns se puede resumir en el enfoque y esfuerzo por la transparencia y la optimización del sistema de justicia mediante auditorías de gestión jurisdiccional para controlar la eficiencia de los magistrados. Este febrero del 2026, el pleno de la Corte Suprema reafirmó decisiones sobre el acceso a la información y registros administrativos, tareas que seguirá el nuevo presidente.
La Tribuna, como parte de VMedia, tiene como prioridad ayudar, dentro de la crítica constructiva y valorando los procesos en crecimiento, al fortalecimiento institucional. En esa observación, el Poder Judicial está considerado crucial para profundizar la democracia y consolidar la ciudadanía republicana.
Por eso destacamos la transición armoniosa que se dará entre los doctores Diesel Junghanns y Martínez Simón en la presidencia de la Corte Suprema de Justicia, esperando que el Judicial sea un poder que potencie el rumbo de una consolidada institucionalidad en el Paraguay.


