El plan de desarrollo se articula en torno a cuatro ejes estratégicos:
Competitividad de la producción agrícola:
inicialmente se enfocará en la recuperación y conservación de suelos. También, en la adopción de tecnologías y técnicas modernas así como, en la capacitación en buenas prácticas agrícolas y el fomento de la producción de otros rubros.
Estos serán tomate, locote, batata, huerta comercial, cítricos y otros.
Agregación de valor:
Se trabajará en la transformación de productos primarios para generar mayor valor económico, impulsando el reconocimiento y la comercialización de alimentos locales en distintos mercados.
Inserción comercial estratégica:
Se brindará capacitación en gestión comercial sostenible y competitiva, con énfasis en el manejo de finanzas, fijación de precios, negociaciones y otras habilidades esenciales para el éxito en el mercado.
Fortalecimiento de la cadena ovina:
Se busca mejorar la producción ovina, un sector emergente con alto potencial, a través de acciones en genética, sanidad, alimentación, capacitación y profesionalización de las granjas.
Un plan con visión de futuro
El “Plan de Desarrollo Agroalimentario Sostenible y Resiliente” para Ñeembucú representa una oportunidad única para impulsar el crecimiento económico y social de la región.
Con el apoyo técnico del IICA y la cooperación financiera de entidades públicas y privadas, se espera que el plan comience este mismo año.
Con el, quedarán las bases para un futuro próspero y sostenible para las comunidades rurales del departamento, según adelantó el gremio productivo.
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