El sector piscícola paraguayo atraviesa una etapa decisiva de expansión, perfilándose como una alternativa estratégica para la diversificación económica de las familias rurales y un aliado clave en la seguridad alimentaria nacional. Así lo confirmaron autoridades del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y representantes del gremio productivo tras una reciente reunión de trabajo.
El titular del MIC, Javier Giménez, mantuvo un encuentro con Jacqueline Farías, presidenta de la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday. El objetivo principal fue analizar el potencial de crecimiento del rubro y coordinar acciones para el IV Encuentro de Productores y Piscicultores del Paraguay, evento que reunirá a los principales actores del sector el próximo 4 de junio en la ciudad de Santa Rita.
Diversificación y desarrollo rural
Durante la reunión, Farías explicó que la piscicultura se encuentra en una fase de “descubrimiento y expansión”. Este rubro se presenta como una opción viable para que pequeños productores, tradicionalmente dedicados a la horticultura, diversifiquen sus ingresos mediante la construcción de tajamares en sus propias fincas.
“El crecimiento de la piscicultura genera oportunidades reales de empleo y desarrollo para muchas familias”, aseguró la presidenta de la Asociación.
Esta actividad no solo permite generar una renta adicional, sino que asegura el acceso a alimentos saludables para el autoconsumo, fortaleciendo la economía familiar campesina.
Impacto en la nutrición escolar: El caso “Hambre Cero”
Uno de los hitos más relevantes destacados durante el encuentro es la integración del pescado en el programa de alimentación escolar “Hambre Cero” en el departamento de Alto Paraná.
Esta iniciativa cumple un doble propósito:
- Dinamiza la producción local: Asegura un mercado constante para los piscicultores.
- Mejora la salud infantil: El pescado es una fuente rica en Omega 3, Omega 6 y proteínas esenciales , nutrientes críticos para el desarrollo neurológico y la prevención de enfermedades cardiovasculares en los niños.
Cifras que marcan el crecimiento
El aumento en la demanda, impulsado tanto por el consumo interno como por las compras públicas, ha tenido un impacto directo en los volúmenes de producción. Según datos compartidos por el gremio, la producción de tilapia ha experimentado un salto significativo, pasando de 1.500 toneladas a 2.500 toneladas.
Este incremento refleja un mayor dinamismo económico que beneficia no solo a los productores, sino a toda la cadena de valor, creando nuevas fuentes de trabajo en el interior del país.
Actualmente, la Asociación trabaja de manera articulada con el MIC para promover el consumo de pescado a nivel nacional, visibilizando sus beneficios para la salud y consolidando a la piscicultura como un pilar del desarrollo productivo paraguayo.


