La producción de moringa en Paraguay comienza a consolidarse como un negocio exportador con proyección internacional, impulsada por la calidad del producto, la trazabilidad del proceso y una demanda externa en crecimiento. En ese escenario, la empresa Tekove Green, liderada por el ingeniero Luis Santacruz, se prepara para triplicar sus exportaciones durante el 2026, con Alemania como principal destino.
La firma alista para fines de febrero el primer envío del año: un contenedor de cinco toneladas de moringa orgánica que será exportado al mercado alemán. Ese embarque marcará el inicio de un plan anual que apunta a alcanzar unas 20 toneladas exportadas, frente a las cinco toneladas enviadas durante todo el 2025. Según explicó Santacruz, el objetivo es crecer al menos tres veces, apalancados en una demanda que se expandió con fuerza tras la pandemia.
Europa sigue siendo el mercado de referencia para la moringa paraguaya. La empresa exporta actualmente de manera directa a Alemania, a través de un aliado estratégico que utiliza la materia prima para la elaboración de productos derivados. “Hoy la demanda es hasta diez veces mayor que antes de la pandemia solo en Europa”, señaló el CEO, al explicar que el consumo global de productos nutricionales y funcionales impulsó el crecimiento del rubro.
Uno de los hitos recientes para la empresa fue la renovación, por tercera vez, de la Marca País, un reconocimiento que —según Santacruz— cumple un rol clave en la validación internacional del producto. El sello funciona como una garantía de calidad y excelencia para clientes extrarregionales, especialmente en mercados exigentes como el europeo, donde los estándares sanitarios y de trazabilidad son determinantes.
La moringa exportada por Tekove Green se produce íntegramente en la finca Santa Cruz, ubicada en el departamento de Cordillera, con un sistema de trazabilidad total que abarca desde el cultivo hasta el procesamiento final. La empresa inició sus actividades en 2010 y comenzó a exportar en 2014, con España como primer punto de ingreso al mercado europeo, desde donde el producto se redistribuía a países como Alemania, Polonia y Suiza. En etapas anteriores, también se realizaron envíos a Japón.
El diferencial del producto paraguayo se centra en la calidad. La moringa se procesa bajo condiciones controladas de temperatura y ambiente, sin mezclas ni alteraciones, lo que permite preservar sus propiedades nutricionales. Además, los análisis muestran niveles de proteína superiores al promedio mundial: mientras la referencia global se ubica entre el 23% y el 25%, la moringa producida en Paraguay alcanza entre 27% y 28%, e incluso valores cercanos al 30% en determinados lotes.
En materia de certificaciones, la empresa fue pionera a nivel regional. En 2015 se convirtió en la tercera a nivel mundial en certificar moringa orgánica, cumpliendo con las normativas de la Unión Europea, Estados Unidos y la certificación orgánica paraguaya. Estos sellos respaldan el posicionamiento del producto en mercados de alta exigencia.
A nivel local, la moringa continúa siendo un rubro de nicho, aunque con señales claras de crecimiento. En Paraguay ya existen más de 100 productos registrados ante el Ministerio de Salud que utilizan la moringa como ingrediente alimenticio, y varias yerbateras incorporaron el cultivo en sus líneas comerciales. Tekove Green, por su parte, proyecta desarrollar al menos dos nuevos productos durante este año y duplicar su volumen de ventas internas, pasando de unas 10.000 unidades en 2025 a cerca de 20.000 en 2026.
La estrategia de expansión también contempla nuevos mercados regionales, con avances en Perú y exploraciones en Bolivia, Argentina y Brasil. “El crecimiento del sector dependerá de mantener estándares altos y de responder a un consumidor cada vez más informado y exigente”, concluyó Santacruz, al referirse al futuro de la moringa paraguaya como producto exportable.



