El sector agroindustrial nacional vive una campaña que podría marcar un hito en las estadísticas productivas del país. El Ing. Héctor Cristaldo, titular de la UGP, confirmó que existe una expectativa real de superar las 11 millones de toneladas de producción. Este volumen representaría un salto importante sobre el piso normal de 10 millones que suele registrar Paraguay. Aunque la cosecha de soja no llegó aún al 50 por ciento, los rendimientos iniciales en las parcelas tempraneras alimentan un escenario de optimismo generalizado en el campo paraguayo.
Por su parte, el Director Ejecutivo de Capeco, Hugo Pastore, coincidió con esta visión alentadora para la economía nacional. Pastore explicó que el ciclo de siembra superó un inicio con temperaturas atípicas gracias a las abundantes precipitaciones posteriores. Estas lluvias permitieron que los cultivos manifestaran todo su potencial de desarrollo en las etapas críticas. Actualmente la cosecha entra en su fase de mayor intensidad y los reportes desde el norte y centro del país refuerzan la posibilidad de batir el récord histórico de 11,2 millones de toneladas.
Desafíos climáticos y el avance estratégico de la zafriña
Cristaldo advirtió que no todo el escenario está libre de riesgos climáticos actualmente. Existe una preocupación real por el déficit de humedad que afecta a unas 1.200.000 hectáreas de variedades de ciclo medio y tardío. Esta falta de lluvia en la última quincena de enero dificultó también la siembra simultánea del maíz zafriña. Sin embargo, el sector espera que las precipitaciones anunciadas normalicen el suelo y permitan cumplir los objetivos de siembra antes del cierre de la ventana de febrero.
El éxito de la campaña actual también depende de un blindaje sanitario eficiente contra amenazas como la Roya. Pastore destacó que los productores cuentan con el respaldo constante de cooperativas y empresas proveedoras de insumos. Este sistema de asistencia técnica asegura que las parcelas reciban el monitoreo necesario para mitigar riesgos fitosanitarios. El directivo recordó que el interés por la calidad es compartido por toda la cadena pues la cosecha representa la moneda de pago de los créditos recibidos por el agricultor.
Transformación industrial y el valor de los nuevos mercados
El perfil exportador de Paraguay muestra una evolución positiva hacia la industrialización de la materia prima. Cristaldo enfatizó que alrededor del 40 por ciento de la soja ya se procesa localmente para su exportación como harina o aceite. Este proceso permite transformar la proteína vegetal en proteína animal, generando un valor agregado real para la economía nacional. Las manufacturas de origen agropecuario están generando ingresos significativos que empiezan a superar el peso de los productos primarios en la balanza comercial.
Finalmente, tanto la UGP como Capeco coinciden en la urgencia de diversificar los mercados internacionales de exportación. Actualmente el 80 por ciento de la soja paraguaya tiene como destino el mercado argentino. Para reducir esta dependencia, el gremio celebra la vigencia del acuerdo entre el Mercosur y Singapur como puerta de entrada al sudeste asiático. Al mismo tiempo, se intensifican las gestiones para que Taiwán retome las compras de soja ajustando los mecanismos logísticos de entrega en los puertos del Río de la Plata.


