La participación de empresas paraguayas en una rueda de negocios regional realizada en Panamá volvió a poner en agenda el desafío de ampliar y diversificar la inserción internacional del país. Con un potencial exportador estimado en USD 1.099 millones hacia ese mercado, el sector productivo apunta a consolidar su presencia más allá de los destinos tradicionales.
El Foro Económico Internacional y la Rueda de Negocios de América Latina y el Caribe, desarrollados en Ciudad de Panamá, sirvieron como plataforma para que empresarios paraguayos presenten su oferta exportable y fortalezcan contactos comerciales con compradores de distintos continentes. La actividad reunió a más de 500 empresas expositoras y cerca de 200 compradores provenientes de América, Europa y Asia, en un escenario orientado a la generación de negocios y alianzas estratégicas.
La delegación paraguaya estuvo integrada por siete empresas de distintos rubros, principalmente vinculados a la agroindustria, alimentos, productos farmacéuticos y manufacturas con valor agregado. La diversidad de la oferta presentada reflejó uno de los ejes centrales de la estrategia comercial: reducir la dependencia de pocos productos y avanzar hacia una canasta exportadora más amplia y competitiva.
Según datos oficiales, el intercambio comercial entre Paraguay y Panamá muestra un margen significativo de crecimiento. El potencial exportador paraguayo hacia ese país asciende a USD 1.099 millones, una cifra que contrasta con el volumen actualmente aprovechado. En sentido inverso, el potencial de exportaciones panameñas hacia Paraguay supera los USD 2.300 millones, lo que evidencia una relación comercial aún subexplotada.
En la actualidad, las exportaciones paraguayas a Panamá están altamente concentradas. Los medicamentos representan alrededor del 71% del total enviado, seguidos a distancia por barcos remolcadores, perfumes, calzados de cuero y productos de tabaco. Esta composición revela una especialización marcada, pero también expone la necesidad de avanzar en la diversificación de bienes exportables, uno de los principales desafíos señalados por el sector privado.
Las importaciones desde Panamá, en tanto, presentan una mayor variedad de productos. Medicamentos, cosméticos, computadoras, perfumes y otros bienes de consumo y tecnología conforman la mayor parte de los envíos hacia Paraguay, lo que refuerza la complementariedad entre ambas economías y abre oportunidades para nuevos encadenamientos comerciales.
Más allá de los encuentros empresariales, la agenda en Panamá incluyó actividades institucionales y técnicas vinculadas al desarrollo productivo y energético. Autoridades paraguayas participaron de paneles y visitas técnicas centradas en infraestructura, energía e industria, áreas consideradas claves para sostener la competitividad del país en el largo plazo.
Uno de los puntos destacados fue la visita a una central termoeléctrica de gran escala, basada en gas natural, cuya inversión supera los USD 1.500 millones y que cuenta con una capacidad de generación cercana a los 700 megavatios. La experiencia fue presentada como un ejemplo de cómo proyectos de infraestructura energética pueden generar impactos positivos no solo en el abastecimiento, sino también en empleo, servicios y desarrollo de proveedores locales.
Desde el sector oficial se señaló que este tipo de modelos pueden servir como referencia para futuros proyectos regionales, especialmente en un contexto en el que Paraguay busca consolidar su matriz energética y explorar nuevas fuentes de generación que acompañen el crecimiento industrial.
La participación paraguaya en este tipo de foros internacionales forma parte de una estrategia más amplia de posicionamiento del país como proveedor confiable de bienes y servicios. En un escenario global marcado por la competencia y la búsqueda de nuevos mercados, la articulación entre el sector público y privado aparece como un factor clave para transformar el potencial exportador en negocios concretos.
En ese marco, la presencia en Panamá dejó como saldo contactos comerciales, agenda abierta y el desafío de convertir las oportunidades detectadas en acuerdos sostenibles, que permitan a Paraguay avanzar en su proceso de inserción internacional con mayor valor agregado y proyección regional.


