La implementación del nuevo esquema de custodia, liquidación y anotación en cuenta de valores comenzó a mostrar resultados concretos con el registro exitoso de las primeras emisiones bursátiles en Paraguay. La operatoria, a cargo de la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy), representa un avance estructural en el funcionamiento del mercado de capitales y consolida un modelo alineado a estándares internacionales.
Las primeras operaciones se concretaron el 16 de enero e involucraron a varias entidades emisoras, entre ellas Servicios Técnicos SRL, Implementos y Maquinarias Agrícolas SRL (IMAG SRL), Biedermann Publicidad SAE, Banco Itaú Paraguay SA y el Fondo de Inversión BNB Internacional en dólares. En conjunto, las emisiones alcanzaron un volumen superior a G. 164.500 millones y USD 5,2 millones, consolidando el debut del nuevo esquema en el mercado local.
El cambio introducido apunta a una clara separación de funciones dentro del sistema bursátil. Mientras la Bolsa de Valores de Asunción continúa concentrando la negociación, la Cavapy asume de manera exclusiva las tareas de posnegociación, como la custodia, el registro y la liquidación de los valores. Esta segregación es una recomendación recurrente de organismos internacionales especializados y busca fortalecer la transparencia, la trazabilidad y la seguridad jurídica de las operaciones.
Hasta ahora, gran parte de estos procesos se encontraban concentrados en una misma estructura, lo que limitaba la eficiencia operativa y la incorporación de nuevos instrumentos. Con el nuevo modelo, el mercado paraguayo avanza hacia una arquitectura institucional más robusta, reduciendo riesgos y mejorando los controles sobre los activos financieros.
Uno de los principales beneficios del esquema es la desmaterialización de los valores, que permite que los títulos existan únicamente en formato electrónico, eliminando el uso de documentos físicos. Este mecanismo reduce la posibilidad de extravíos, falsificaciones o inconsistencias en la titularidad, además de agilizar procesos corporativos como transferencias, asambleas de accionistas y distribución de dividendos.
La centralización de la información en la Cavapy también genera un impacto positivo en el trabajo de las entidades de control. Organismos como la Superintendencia de Valores, la Abogacía del Tesoro y la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero y Bienes cuentan ahora con un acceso más ordenado y actualizado a los registros, lo que facilita la supervisión y el cumplimiento normativo.
Desde el punto de vista tecnológico, el nuevo esquema se apoya en una plataforma especializada de compensación y liquidación, que integra de forma segura las distintas etapas del proceso bursátil. Esta herramienta permite una gestión más eficiente de las operaciones, reduce tiempos administrativos y eleva los estándares operativos del sistema financiero local.
Analistas del sector destacan que esta modernización fortalece la confianza de los inversores y amplía las alternativas de financiamiento para empresas de distintos tamaños. Al contar con un sistema más transparente y previsible, el mercado de capitales se posiciona como una opción más atractiva para canalizar recursos hacia proyectos productivos, infraestructura y expansión empresarial.
Asimismo, el nuevo modelo abre la posibilidad de que compañías no listadas puedan registrar y custodiar sus valores de manera formal, ampliando la base de participantes y fomentando una mayor profundidad del mercado. Este aspecto es considerado clave para el desarrollo sostenido del sistema bursátil en el mediano plazo.
La puesta en marcha de este esquema marca el inicio de una nueva etapa para el mercado de valores paraguayo. La experiencia de las primeras emisiones sienta las bases para una mayor sofisticación financiera, con reglas claras, mayor seguridad operativa y mejores condiciones para el crecimiento del financiamiento a largo plazo.


