Economia

Rodeo bovino: sector ganadero pide reglas claras y seguir vacunando

La discusión sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa volvió a ocupar un lugar central en la agenda del campo. Gremios y productores …

| Por La Tribuna-

La discusión sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa volvió a ocupar un lugar central en la agenda del campo. Gremios y productores del sector ganadero coincidieron en la necesidad de mantener la vacunación plena del rodeo bovino, al considerar que cualquier cambio en el estatus sanitario debe sustentarse en criterios técnicos sólidos, diálogo institucional y una evaluación responsable del impacto económico y comercial.

El planteo surge ante versiones que mencionan la posibilidad de revisar el esquema de vacunación en el mediano plazo. Desde el sector productivo sostienen que no están dadas aún las condiciones estructurales, regionales ni comerciales para avanzar en una modificación sin asumir riesgos innecesarios. La sanidad animal, remarcan, es un activo estratégico que requiere decisiones prudentes y consensuadas.

La Asociación Rural del Paraguay canalizó la postura de los productores y enfatizó que la vacunación antiaftosa fue clave para consolidar el posicionamiento de la carne paraguaya en mercados exigentes. A criterio del gremio, el sistema sanitario vigente es el resultado de décadas de trabajo coordinado entre el sector público y privado, y permitió construir confianza y previsibilidad.

Uno de los ejes del reclamo es el impacto comercial. Los ganaderos señalan que no existe evidencia concluyente de que dejar de vacunar genere beneficios automáticos en el acceso a mercados o en los precios. Por el contrario, advierten que un cambio apresurado podría generar incertidumbre en los compradores y debilitar la imagen sanitaria del país, en un contexto internacional cada vez más competitivo.

Desde el campo también se alerta sobre las consecuencias económicas de un eventual retroceso sanitario. Un brote de fiebre aftosa implicaría el cierre inmediato de mercados, con efectos directos sobre las exportaciones, el empleo en la cadena cárnica y el ingreso de divisas. En ese escenario, el costo para el país sería sustancialmente mayor que el de sostener el esquema de vacunación actual.

El debate incluye el rol del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal, responsable de la política sanitaria. Desde el ámbito técnico se planteó la conveniencia de profundizar los análisis de riesgo, fortalecer los controles y mejorar la trazabilidad, sin imponer plazos ni decisiones unilaterales. El objetivo, coinciden, es preservar la estabilidad sanitaria alcanzada.

En el plano institucional, el mensaje apunta a reforzar los espacios de diálogo. Productores y autoridades coinciden en que cualquier definición sobre el estatus sanitario debe surgir de consensos amplios y del respaldo técnico necesario, evitando medidas que puedan alterar la previsibilidad del negocio ganadero.

Mientras tanto, el calendario sanitario continúa sin modificaciones. El próximo período de vacunación se desarrollará conforme al esquema vigente, lo que refuerza la señal de continuidad en el corto plazo. Para el sector productivo, esta previsibilidad resulta clave para planificar inversiones, sostener la producción y acompañar el ritmo de las exportaciones.

Desde el campo insisten en qué seguir vacunando no significa frenar el desarrollo, sino proteger uno de los principales activos del país. La sanidad animal es considerada la base sobre la cual se construye la competitividad de la ganadería paraguaya y su inserción en los mercados internacionales.

En un escenario global marcado por mayores exigencias sanitarias y comerciales, el mensaje del sector es claro: reglas claras, decisiones consensuadas y una estrategia sanitaria que priorice la estabilidad y la confianza. Para los productores, la vacunación plena del rodeo sigue siendo una herramienta central para sostener el crecimiento del negocio ganadero.

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