Con USD 800 millones en custodia y el 90% del sistema financiero entre sus accionistas, la Caja de Valores del Paraguay cerró 2025 con cifras récord y una agenda de modernización que apunta a redefinir el funcionamiento del mercado de capitales.
El mercado financiero paraguayo cerró el 2025 con un actor fortalecido en su estructura de base. La Caja de Valores del Paraguay (Cavapy) presentó su balance anual con números que reflejan crecimiento operativo, mayor alcance institucional y un proceso de transformación que apunta a sostener el próximo salto del mercado de capitales.
Entre los principales indicadores del año se destaca el volumen de activos en custodia, que alcanzó los USD 800 millones, además de pagos por acciones corporativas por USD 80 millones y una gestión mensual promedio de 12.500 títulos. En total, la entidad administra actualmente unos 52.000 títulos registrados en su bóveda.
Durante un encuentro con periodistas especializados, el gerente general de Cavapy, Marcelo Prono, subrayó que el rol de la entidad va más allá de los números. “Estamos construyendo la infraestructura del mercado para los próximos 20 años”, afirmó, al explicar el proceso de modernización que atraviesa la Caja de Valores.
Aunque se trata de una entidad privada, Prono remarcó su carácter de interés público. La función de Cavapy es realizar la custodia, compensación, liquidación y registro de los títulos del mercado paraguayo, permitiendo que la Bolsa de Valores de Asunción concentre su actividad en el trading. Esta segregación de funciones se alinea con estándares internacionales y es observada de cerca en el contexto del grado de inversión alcanzado por el país.
Actualmente, el capital social de la entidad asciende a G. 61.500 millones y cuenta con 11 accionistas, entre bancos, casas de bolsa y la propia Bolsa, que representan alrededor del 90% del mercado financiero local. Esta estructura le otorga a Cavapy un papel central en la arquitectura del sistema.
Uno de los hitos previstos para el inicio de 2026 será la implementación de la tecnología Montran, cuya conexión está programada para enero. Según Prono, este avance permitirá sentar las bases para una futura apertura hacia los mercados regionales y globales. “No es que la conectividad internacional ocurra de inmediato, pero vamos a tener las condiciones necesarias para desarrollarla”, explicó.
En la misma línea, el director de Cavapy, César Paredes, señaló que la adopción de tecnologías internacionales eleva el estándar del mercado local. “Esto nos permite conversar de igual a igual con otros países al momento de negociar títulos”, sostuvo, al destacar que se trata de inversiones realizadas íntegramente por el sector privado.
Paredes también hizo hincapié en la centralización de la custodia como un factor clave para profundizar el mercado. “La Caja va a decir quién es dueño de acciones, bonos o CDAs. Eso reduce costos operativos y, cuando eso ocurre, el nivel de transacciones aumenta”, afirmó.
Además, explicó que la conexión entre depositarias es esencial para facilitar operaciones internacionales, en línea con las normas de la Organización Internacional de Comisiones de Valores. “Si la custodia no es segura, la transacción no se realiza”, subrayó.
Con una economía que muestra mayor dinamismo y diversificación, la Caja de Valores se posiciona como una de las piezas clave para acompañar ese proceso. El cierre de 2025 no solo deja cifras récord, sino también una hoja de ruta que apunta a un mercado más profundo, eficiente y alineado con las prácticas internacionales.


