Iván Dumot, presidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), respondió a la preocupación general sobre la falta de disminución de precios pese a la caída del dólar. Dumot desmintió que no haya existido reducción de precios, señalando que la importación creció cerca del 10% en el segundo semestre, un indicador de la mejora de precios relativos en el mercado.
El titular del gremio criticó la expectativa de que una baja coyuntural del dólar, registrada hace diez días, se traduzca de forma instantánea en las góndolas.
Dumot explicó en la 970 AMA, que la cadena de importación de productos para las fiestas finalizó en octubre, y que el inventario promedio del sector es de 60 días. El nuevo valor del dólar (que bajó de G. 7.000 a G. 6.500) solo impactará los precios de venta a partir de finales de enero o febrero del 2026. El presidente del CIP calificó como una "expectativa falsa e irreal" prometer reducciones inmediatas al consumidor en este momento.
Competencia agresiva y el mito del precio único
El referente de los importadores rebatió la postura de la Cámara de Supermercados (CAPASU) de ser meros "tomadores de precios". Dumot afirmó que CAPASU, junto a la Cámara de Mayoristas, aplica promociones agresivas de hasta el 50% de descuento, contribuyendo con sus propios márgenes de ganancia. El empresario sostuvo que el mercado, con su alta competencia, es el mejor regulador, ya que varios importadores ofrecen los mismos productos.
Iván Dumot aceptó la invitación del presidente del Congreso, Basilio Núñez, para dialogar con Sedeco y Conacom. El gremio no tiene "ninguna preocupación" en colaborar y dar transparencia sobre el funcionamiento de la cadena de precios. El objetivo de la reunión sería identificar los elementos que causan la presión inflacionaria sin caer en generalizaciones que responsabilicen solamente al sector privado.
Efecto de commodities y la carne en la canasta
El titular del CIP mencionó que el precio de ciertos productos importados como el café y el chocolate no bajará, ya que son commodities que subieron hasta 40% en el mercado internacional, neutralizando la caída del dólar. La sensación de altos precios del consumidor, sin embargo, recae en productos perecederos.
Dumot puso como ejemplo el caso de la carne, cuya exportación exitosa a mercados de alto valor sube el precio local. Los importadores colaboran con la importación de costilla de Brasil para intentar compensar el encarecimiento de la carne paraguaya. El sector también promueve que más actores accedan a la importación de carne con controles sanitarios para evitar la concentración del precio en manos de los frigoríficos actuales.


