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Neurociencia y la psicología pueden transformar equipos y organizaciones

En un mundo donde liderar no es solo tomar decisiones, sino generar resonancia, el coach y experto en liderazgo consciente Héctor Torres nos revela c…

| Por La Tribuna
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En un mundo donde liderar no es solo tomar decisiones, sino generar resonancia, el coach y experto en liderazgo consciente Héctor Torres nos revela cómo la neurociencia y la psicología aplicada pueden transformar equipos y organizaciones. La clave está en entender que un líder consciente no manda: sintoniza.

Liderar conscientemente es dejar de operar en piloto automático. Es estar presente en cada interacción, desde una reunión hasta una conversación informal. Implica reconocer las emociones propias y ajenas, regularlas y tomar decisiones que no solo respondan a un objetivo, sino que consideren el impacto humano. Un líder consciente no actúa desde la urgencia ni desde el ego, sino desde la comprensión profunda del entorno y del propósito común, señaló Héctor Torres(*), experto en liderazgo consciente.

Añadió que el liderazgo es la capacidad de una persona de autogestionarse a sí misma y de poder acompañar a otras personas para el logro de resultados. El ser humano atraviesa por tres esferas de consciencia: una en donde se hace consciente de sí mismo, de su propia existencia, de su individualidad. En un segundo aspecto, reconoce la sociabilidad como parte de su existencia y de su vida, como parte de una humanidad. Y, tercero, reconoce el entorno, el mundo, las personas, las circunstancias.

“Y el trabajo del liderazgo consciente está en trabajar la sincronización de estas tres esferas de conciencia, en donde, primeramente, reconoce que tiene que trabajar en ese autoconocimiento, que tiene que darse cuenta de la vida que tienen los demás seres humanos y también el de reconocer esa dirección que tiene la naturaleza, como para poder direccionar a las personas en torno a un objetivo común”, resaltó el experto.

La neurociencia nos ofrece algo maravilloso, evidencia Torres. Ya no se habla solo desde la intuición o la experiencia. Hoy se sabe que un líder que genera seguridad psicológica en su equipo activa zonas del cerebro vinculadas al aprendizaje, la creatividad y la motivación. En cambio, uno que lidera desde el miedo activa circuitos de supervivencia -como la amígdala-, que bloquean la cooperación. Entender esto cambia todo: no se trata de ser “bueno”, sino de ser eficaz desde una perspectiva cerebral.

“Básicamente, el líder, para poder trabajar desde este punto de vista, de la neurociencia, lo primero que tiene que hacer es conocer al equipo, a las personas y, en ese proceso, debe identificar el ritmo de cada persona -prácticos, más lentos, etcétera-. Es lo que va a definir la capacidad del líder para que pueda sincronizar los múltiples ritmos, para poder sacar adelante un proyecto”.

Para el coach, el primer paso para alguien que quiere liderar de esta manera es el autoconocimiento, ya que nadie puede liderar a otros si no sabe liderarse a sí mismo. El segundo paso es desarrollar presencia: estar verdaderamente en el aquí y ahora. Muchos líderes están físicamente en una reunión, pero mentalmente en los mails. Y el equipo lo percibe. La atención es el recurso más escaso y más valioso.

Además, el líder tiene que construir un espacio de seguridad, de confianza, desde el punto de vista técnico, de “yo sé que mi líder me apoya, porque confía en mis capacidades; sé que me apoya porque cuando no tengo esas habilidades él me muestra el camino a seguir”. Eso garantiza que el líder construya un sentido de pertenencia y de que cumpla con las demandas y requerimientos que el equipo necesita para el logro de objetivos.

De acuerdo con Torres, el principal error es forzar una imagen de “buen líder”, sin trabajar lo interno, ya que la consciencia no se actúa, se cultiva. Pero tampoco hay que caer en la trampa del exceso de empatía: querer evitar todo conflicto o incomodidad. El liderazgo consciente también implica poner límites, dar feedback difícil y tomar decisiones impopulares, pero desde el respeto y la claridad.

Para conocer más sobre el liderazgo y la neurociencia, el experto recomendó algunas obras y eminencias sobre el tema, como Mario Alonso Puig, un neurocirujano que habla mucho sobre la neurociencia, el comportamiento humano y permite que podamos entender cómo funcionamos desde nuestra propia biología para que aprendamos a gestionarla de manera eficiente a partir de nuestra psiquis. María Rojas Estapé, otra referente en el área, que promueve el sentido de poder reconocer nuestro espacio de bienestar.

También mencionó el de Napoleón Hill, “Burlar al diablo” -uno de sus libros de cabecera-, que muestra cómo funciona ese movimiento en masa, esa estandarización de la conducta humana y cómo generar el proceso de hackearla y encontrar resultados significativos. Y, finalmente, recomendó su libro, “El sendero del estratega” -disponible en Amazon, en formato virtual y también físico-, una síntesis acabada de un conjunto de conocimientos que forman al líder y principalmente sienta las bases del liderazgo que se promueve a través del coaching estratégico.

(*) Héctor Gabriel Torres Franco es coach estratégico y formador de líderes conscientes, psicólogo, magíster en Educación de Calidad, especializado en análisis transaccional, filosofía comparada (oriente y occidente), filosofía de las artes marciales, medicina tradicional china. Es fundador de la Escuela Internacional de Coaching Estratégico Profesional.

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