La primera exportación de tableros de fibras fabricados en el país marca un avance significativo para la cadena forestal. El envío a Estados Unidos confirma que Paraguay empieza a competir con productos de mayor valor industrial.
Paraguay sumó un acontecimiento relevante para su sector forestal: la exportación inicial de tableros de fibras elaborados con madera nacional. El embarque, compuesto por 114 toneladas y valorado en USD 105.120 Free on Board (Libre a Bordo) FOB, fue enviado a Estados Unidos y representa un punto de quiebre en la evolución del rubro, que por años se concentró en productos primarios.
El nuevo tablero pertenece a la partida NCM 4411, una categoría que combina MDF importado con terciados de eucalipto provenientes de plantaciones locales. Más allá de la composición técnica, el valor del envío radica en que se trata de un producto industrializado, con estándares y exigencias superiores a los de las exportaciones forestales tradicionales.
Este paso se dio en un mes especialmente favorable para el sector. Octubre cerró como el mejor período del año, con 21.265 toneladas exportadas y un ingreso total de USD 10,67 millones. La dinámica del acumulado anual también muestra un cambio estructural. Si bien el volumen cayó 3% frente al año anterior, el valor aumentó en proporción equivalente, lo que sugiere que el país está dejando atrás la simple venta de materia prima para avanzar hacia bienes con mayor procesamiento.
Otros indicadores refuerzan esta tendencia. La madera contrachapada, uno de los productos más consolidados del segmento industrial, registró 3.155 toneladas enviadas en octubre por más de USD 2,55 millones, con incrementos de 16% en volumen y 18% en valor frente al mismo mes del año previo. Las láminas de madera, por su parte, sumaron 1.193 toneladas y superaron los USD 437.000 en ingresos.
Al analizar las importaciones del rubro, surge un dato que encuadra el desafío: 7.875 toneladas ingresaron al país en octubre por un valor de USD 2,05 millones, y una parte significativa correspondió precisamente a tableros de fibras y de partículas. Esto demuestra que existe una demanda interna establecida que Paraguay podría abastecer de manera más competitiva si la industria local logra escalar y sostener su capacidad de producción.
El nuevo producto exportado se inserta en un proceso más amplio de transformación industrial. Las plantaciones forestales de rápido crecimiento, como el eucalipto, se posicionan hoy como pilares de una cadena que empieza a mirar más allá del mercado primario. La fabricación de tableros, contrachapados y láminas exige inversiones en tecnología, certificaciones, control de calidad y una logística más precisa, factores que hasta hace pocos años no formaban parte del día a día del sector.
Los desafíos siguen siendo considerables. Para consolidar esta nueva etapa se requerirá fortalecer la infraestructura industrial, garantizar continuidad en la oferta y atraer inversiones que permitan ampliar escala y diversificar productos. No obstante, el embarque de los primeros tableros de fibras envía una señal alentadora: Paraguay ya no solo exporta madera, sino también conocimiento técnico, transformación y valor agregado.
La expansión hacia productos más sofisticados puede convertirse en una palanca para atraer capitales y generar empleos especializados. Además, posiciona a la industria en un terreno donde la innovación juega un papel clave, abriendo oportunidades en mercados que pagan mejores precios por manufacturas de calidad.
El inicio de estas exportaciones no es solo un logro comercial y representa un cambio en la identidad del rubro forestal paraguayo, que comienza a mostrar que puede competir en categorías de mayor exigencia y que la madera nacional tiene espacio para ascender en la cadena global de valor.










