Economia

Piña paraguaya mejora calidad y vuelve a competir en la región

Las plantaciones de piña y banana empiezan a recuperar su ritmo tras las heladas que afectaron amplias zonas del norte y este del país durante el inv…

| Por La Tribuna

Las plantaciones de piña y banana empiezan a recuperar su ritmo tras las heladas que afectaron amplias zonas del norte y este del país durante el invierno. Con mejores perspectivas para la zafra de verano, el sector frutícola paraguayo se prepara no solo para abastecer el mercado interno, sino también para retomar las exportaciones.

El ingeniero Francisco Paniagua, encargado del rubro de piña y banana en la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que el inicio de la cosecha está previsto para mediados de noviembre, con una recuperación gradual de los cultivos. “Las primeras frutas, las de mejor calidad, se destinan a exportación. Cada caja contiene alrededor de 14 kilos y medio, con un precio que el año pasado rondaba los 18.000 guaraníes”, indicó.

Actualmente, las zonas productoras se concentran en Concepción, San Pedro, Caaguazú y Alto Paraná, que suman unas 3.200 hectáreas cultivadas, aunque solo unas 2.200 hectáreas están efectivamente en producción. La superficie creció cerca de 10% respecto al 2024, impulsada por la expectativa del programa gubernamental Hambre Cero, que prevé aumentar la demanda local de frutas frescas.

Paniagua señaló que la piña paraguaya está recuperando su volumen y calidad tras los daños ocasionados por las heladas de julio. “Las plantas de banana se recuperan más rápido, pero la piña tarda un poco más. Aun así, la producción de este año será mejor que la del pasado”, afirmó. Según sus estimaciones, el rubro podría generar más de USD 30 millones en ingresos, frente a los USD 25 millones alcanzados el año anterior.

El mercado argentino sigue siendo el principal destino de la fruta paraguaya, pero el MAG ya trabaja en la habilitación de nuevos mercados. “Uruguay y Chile mostraron interés por la piña nacional, aunque los requisitos son más exigentes. Buscan frutas de mayor calibre, de entre nueve y once por caja, y requieren estrictos controles fitosanitarios”, precisó el técnico. Para alcanzar esos estándares, los productores locales están adoptando prácticas agrícolas preventivas y controles de sanidad más rigurosos, aunque muchos pequeños agricultores enfrentan limitaciones por falta de capital.

Durante el período de exportación, que va del 20 de noviembre al 21 de diciembre, el envío promedio diario alcanza una carreta por día, con unas 33 cargas en total destinadas a la Argentina. Cada temporada, la ventana de exportación se ajusta a las condiciones climáticas y a la demanda del país vecino, que recibe la fruta en apenas tres o cuatro días de viaje.

A nivel interno, el consumo de piña se mantiene estable, aunque ocasionalmente se recurre a la importación desde Brasil para suplir la demanda, especialmente en meses de baja producción local. Paniagua reconoció que en los supermercados pueden verse frutas de menor calidad, precisamente porque las mejores se destinan al mercado externo. “Hay importaciones, pero solo cuando la producción local no alcanza. Lo ideal es reducir esa dependencia y fortalecer la producción nacional”, expresó.

De acuerdo con los técnicos del MAG, la piña paraguaya tiene potencial para posicionarse en más mercados regionales si se mantiene la inversión en capacitación, control sanitario y certificaciones de calidad. Los grandes y medianos productores ya están incorporando tratamientos preventivos contra enfermedades y limitando el uso de químicos para cumplir con las exigencias internacionales.

El ingeniero se mostró optimista con las perspectivas para el 2026: “La recuperación de la superficie y el interés de nuevos compradores son señales alentadoras. Si seguimos cuidando la calidad y fortaleciendo la sanidad vegetal, Paraguay puede consolidarse como proveedor regional de frutas tropicales”.

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