Agroindustria impulsa comercio externo con fuerte participación de manufacturas

Las exportaciones paraguayas mantienen un ritmo sostenido, con las manufacturas de origen agropecuario e industrial aportando más de la mitad de las …

| Por La Tribuna
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Las exportaciones paraguayas mantienen un ritmo sostenido, con las manufacturas de origen agropecuario e industrial aportando más de la mitad de las ventas externas hasta septiembre, según datos del Banco Central del Paraguay.

El desempeño exportador paraguayo sigue mostrando la fortaleza de su estructura productiva, impulsada principalmente por las manufacturas de origen agropecuario e industrial. Según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre del tercer trimestre las exportaciones de manufacturas representaron el 55% del total de las ventas externas, consolidándose como uno de los pilares del comercio exterior en un contexto de moderada recuperación global.

Las manufacturas de origen agropecuario (MOA) totalizaron USD 3.392 millones, lo que implica un incremento interanual de 10,4%. El repunte estuvo liderado por los envíos de carne bovina y soja, rubros que juntos generaron más de USD 2.000 millones en ingresos. En particular, la carne sumó USD 1.622 millones, mientras que los aceites de soja aportaron USD 469 millones, y la harina y residuos de soja otros USD 468 millones. También se destacó el arroz parbolizado, con exportaciones por USD 281 millones, un rubro que viene ganando espacio en la canasta exportadora del país gracias a la apertura de nuevos mercados y la mejora de la capacidad industrial.

Este comportamiento se da en un año en que el sector agroindustrial logró mantener márgenes de competitividad a pesar de los desafíos logísticos y del encarecimiento de los costos internacionales. Analistas destacan que la combinación de precios internacionales favorables y una mayor industrialización de la soja permitió compensar las menores cantidades enviadas de granos en estado natural, marcando un paso sostenido hacia la agregación de valor.

Por su parte, las manufacturas de origen industrial (MOI) alcanzaron USD 1.303 millones, con un aumento interanual de 4,5%. Este crecimiento se apoya en la consolidación del sector metalúrgico, textil y de autopartes, que continúan posicionando al país dentro del esquema regional de producción industrial. El segmento de cables, hilos y conductores lideró la lista con USD 304 millones, seguido por productos de aluminio con USD 126 millones, y artículos textiles por USD 80 millones, demostrando el peso creciente del régimen de maquila y de las pequeñas y medianas industrias orientadas a la exportación.

En volumen, las MOA alcanzaron 3,8 millones de toneladas, es decir, 8,2% más que el año anterior, mientras que las MOI sumaron 0,4 millones de toneladas, con una leve contracción de 0,9%. La diferencia refleja la sensibilidad del sector industrial frente a la desaceleración de la demanda externa, aunque el dinamismo del agro continuó ofreciendo soporte al total exportador.

En conjunto, las manufacturas agropecuarias representaron 39,7% del total exportado y las industriales 15,3%, consolidando su participación conjunta como motor principal del comercio exterior paraguayo. Para los especialistas, esta combinación entre productos primarios e industrializados muestra el avance gradual del país hacia un perfil exportador más diversificado, aunque todavía con alta dependencia de las materias primas procesadas.

El desafío, según economistas consultados, pasa por profundizar la industrialización local y fomentar la innovación tecnológica para ampliar la base de productos con valor agregado. “Paraguay tiene un potencial enorme en agroindustria, pero aún debe fortalecer la cadena de suministros y la logística interna para sostener volúmenes crecientes y mejorar su inserción en los mercados internacionales”, señalan desde el sector privado.

Asimismo, el comportamiento del comercio exterior se enmarca en un escenario regional de recuperación desigual. Mientras Brasil y Argentina enfrentan ajustes internos, Paraguay logró mantener un ritmo de exportación competitivo, respaldado por un entorno cambiario estable y una política monetaria previsible.

En lo que resta del año, las perspectivas apuntan a un cierre positivo para las manufacturas, especialmente si se consolida la demanda de productos alimenticios procesados y materiales industriales en los principales destinos. No obstante, el ritmo de crecimiento dependerá de factores externos como el precio internacional de los commodities, la evolución del comercio global y las condiciones climáticas para la próxima campaña agrícola.

El desempeño del tercer trimestre deja en claro que el sector manufacturero paraguayo —tanto el agropecuario como el industrial— continúa siendo un eje clave de la economía, capaz de generar empleo, atraer inversiones y sostener el ingreso de divisas en un contexto internacional aún volátil.

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