El crédito en Paraguay crece impulsado por el consumo, los servicios y la industria. La expansión de las colocaciones refleja la confianza del mercado y la reactivación de la demanda interna en un entorno estable.
El sistema financiero paraguayo atraviesa un momento de expansión sostenida, impulsado por el dinamismo del consumo, los servicios y la industria. A septiembre de este año, la cartera total de créditos mostró un crecimiento relevante, reflejando no solo la confianza del mercado, sino también la reactivación del tejido productivo tras un ciclo de moderación en la demanda de financiamiento.
Según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), el consumo lidera la estructura de colocaciones con una cartera de G. 31,6 billones (USD 4,5 billones), equivalente al 17,6 % del total, registrando un incremento interanual del 21,7 %.
Este avance evidencia una mayor disposición de las familias a financiar bienes y servicios, alentada por la estabilidad de precios y el crecimiento del ingreso disponible, aunque también plantea desafíos en términos de endeudamiento responsable.
En segundo lugar, el sector servicios destacó con una expansión del 34,5 % interanual, alcanzando G. 5,2 billones. El impulso provino especialmente de rubros como el comercio, la hotelería y los servicios profesionales, que han mostrado una fuerte recuperación tras la pandemia y contribuyen hoy a diversificar las fuentes de crecimiento económico.
La industria, por su parte, registró un aumento del 12,7 %, equivalente a G. 1,9 billones, consolidándose como un pilar clave dentro del crédito productivo. Esta mejora se explica por la mayor inversión en maquinaria, ampliación de plantas y proyectos de valor agregado, principalmente en los sectores alimenticio y manufacturero.
En conjunto, consumo, servicios e industria explicaron el 70 % de la variación total del crédito, lo que confirma el papel protagónico de estos tres motores en la expansión del sistema financiero.
En términos generales, el ritmo de crecimiento de la cartera total se mantiene alineado con el repunte del PIB, que según estimaciones oficiales cerraría el año con un incremento superior al 5 %, sostenido por el buen desempeño del agro y la recuperación de la demanda interna.
No obstante, el repunte del crédito viene acompañado por un aumento leve en la morosidad. Los segmentos de consumo (4,4 %), construcción (3,9 %) y vivienda (3,4 %) se ubicaron por encima del promedio del sistema (2,4 %). Este comportamiento, aunque dentro de parámetros controlables, obliga a los bancos a reforzar las políticas de gestión de riesgo crediticio, especialmente ante un entorno internacional de mayor incertidumbre.
A nivel sectorial, los mayores crecimientos se concentraron en servicios (34 %), seguidos por otros sectores (22 %), consumo (22 %) y vivienda (18 %), mientras que las actividades ganaderas (-1 %) y de construcción (-4 %) mostraron caídas, reflejo de un ajuste temporal tras el alto nivel de inversión registrado en 2023.
El contexto externo también incide en esta dinámica. La reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de reducir nuevamente su tasa de referencia, ubicándola entre 3,75 y 4 %, podría aliviar las presiones sobre el costo del financiamiento internacional, lo cual beneficia indirectamente a los mercados emergentes como Paraguay. Sin embargo, la persistencia de la inflación en niveles moderadamente altos y la desaceleración del empleo en economías avanzadas mantienen la atención sobre los flujos de capital y el apetito de riesgo en la región.
En el plano local, el comportamiento del crédito confirma la fortaleza del sistema bancario y su capacidad de acompañar el crecimiento económico con liquidez y prudencia. Las señales de dinamismo en el consumo y la inversión productiva permiten anticipar un cierre de año con indicadores positivos, aunque con la advertencia de que el control de la morosidad y la estabilidad macroeconómica seguirán siendo factores decisivos para sostener el ritmo.
La combinación de mayor demanda interna, expansión industrial y solidez financiera posiciona al Paraguay en una senda de recuperación equilibrada. El desafío, coinciden analistas, será mantener este equilibrio entre el acceso al crédito y la calidad de las colocaciones, en un escenario global donde el capital sigue siendo más selectivo y los márgenes de rentabilidad más estrechos.


