Economia

Petropar comprará toda la caña de pequeños y medianos productores

La petrolera estatal ya tenía la propuesta de absorber la producción censada (hasta 10 ha) y, de ser necesario, recurrir a ingenios privados para cum…

| Por Maria Lird

La petrolera estatal ya tenía la propuesta de absorber la producción censada (hasta 10 ha) y, de ser necesario, recurrir a ingenios privados para cumplir la meta anual. Los cañeros piden por su parte la culminación del tren de molienda, algo que no es posible en las condiciones actuales del proyecto, ya que estaría poniéndose en riesgo la protección ambiental por la falta de piletas de efluentes y un sistema adecuado de tratamiento.

Petropar puso sobre la mesa una promesa concreta para desactivar la tensión en el sector cañero: comprar toda la producción de los pequeños y medianos productores registrados —hasta 10 hectáreas—, y mantener abierta la posibilidad de comprar también a los grandes si la oferta lo amerita. La estatal reconoce que su demanda anual ronda los 121 millones de litros y que en la zafra pasada se produjeron 21,5 millones de litros de alcohol, aportados por pequeños y medianos; por lo tanto, la brecha restante para cubrir la demanda deberá completarse con compras al sector privado y mayor capacidad de molienda.

El compromiso incluye un punto operativo clave: si la capacidad del tren de molienda propio no alcanza, la empresa contratará molienda en privados para llegar al volumen objetivo sin detener la zafra. La señal pretende destrabar un conflicto que escaló durante la última semana con presencia a la vera de rutas: los cañeros reclaman culminar el nuevo tren como condición para levantar totalmente la protesta, aun cuando el diseño vigente no contempla las piletas de efluentes y residuos que exige una operación responsable.

Los productores exigían una reunión con el presidente de la República para encaminar una salida definitiva. Como gesto, se acordó evitar nuevos cortes y limitar la presencia a los costados de las rutas mientras continúan las negociaciones. En esa línea, la estatal insiste en que la prioridad es que la caña llegue al complejo de Troche y que cada carga se reciba con turno cierto, pesaje transparente y plazos de pago acotados, para que el productor no se descapitalice y pueda preparar su próxima campaña.

En números, Petropar recuerda que en la zafra pasada se molieron 410.000 toneladas de caña y se obtuvieron 21,5 millones de litros de alcohol provenientes de pequeños y medianos productores. Este año, el foco está en absorber todo lo que se produzca bajo ese segmento y ordenar la logística para no perder días de cosecha. La empresa sostiene que su rol es también social: comprar, pagar y sostener al eslabón más vulnerable de la cadena. Sin embargo, advierte que necesita previsibilidad logística para que la caña llegue a tiempo y se procese sin bloqueos.

La discusión técnica por el tren de molienda no es menor. Especialistas remarcan que aumentar capacidad sin resolver el tratamiento de efluentes podría generar impactos sobre cursos de agua y comunidades aguas abajo. Por eso, la hoja de ruta contempla completar primero las salvaguardas ambientales —piletas, control de vertidos y monitoreo— y, en paralelo, contratar capacidad de molienda en el sector privado para no perder caña en el campo ni demorar ingresos. Ese equilibrio permitiría sostener la actividad sin hipotecar el cumplimiento de normas ambientales que, además de obligatorias, protegen el patrimonio productivo de la zona.

Del lado de los productores, la culminación del tren se percibe como una garantía de estabilidad; del lado de la empresa, acelerar sin requisitos ambientales sería abrir otro frente de conflicto. El esquema propuesto —compra total, logística ordenada y molienda complementaria— busca dar previsibilidad hoy y tiempo para corregir el proyecto antes de su puesta en marcha plena. Se trata de evitar pérdidas en campo, minimizar tiempos muertos y asegurar que la caña cortada se procese a tiempo, con costos controlados y trazabilidad de cada lote.

La consigna oficial se mantiene: evitar que el conflicto recorte la entrada de materia prima. Con compra total garantizada, cronograma de recepción y contratos de molienda privada, Petropar intenta mostrar que hay demanda (121 millones de litros), capacidad de pago y voluntad de sostener la actividad. Lo que falta —coinciden en el sector— es liberar el paso, respetar los turnos y asegurar que ninguna presión corporativa bloquee el acceso de los pequeños y medianos a la planta. Con reglas claras y transparencia en cada etapa —del campo a la caja—, la zafra puede recuperar ritmo y la economía local sentir el alivio.

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