El anhelo de miles de paraguayos que dejaron el país en busca de mejores oportunidades podría tener un nuevo capítulo: acceder a una vivienda en su tierra natal sin necesidad de regresar de inmediato. El programa Che Róga Porã, impulsado por el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), se prepara para abrir sus puertas a los compatriotas que residen en España y Estados Unidos.
El ministro de la cartera, Juan Carlos Baruja, adelantó que se están ajustando los mecanismos financieros en conjunto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) para que los paraguayos en el exterior puedan presentar sus comprobantes de ingresos y contratos laborales como aval. De concretarse, se trataría de la primera vez que un programa habitacional nacional incluye de forma directa a la diáspora paraguaya.
Primeras gestiones y alcance del programa
“Queremos arrancar en España y Estados Unidos, ya estamos en conversaciones con los embajadores para habilitar la posibilidad de que los compatriotas de esos países accedan a Che Róga Porã”, señaló Baruja en entrevista radial. Según el ministro, la idea es que quienes durante años trabajaron fuera del país puedan invertir en una vivienda en Paraguay y asegurar un lugar propio al momento de regresar.
El plan se encuentra en etapa de diseño, pero la expectativa oficial es que el proceso avance en los próximos meses. Baruja confía en que la propuesta no tardará en materializarse: “Tengo la certeza de que no va a pasar mucho tiempo para cumplir el sueño de nuestros compatriotas en el exterior de volver a su país y hacerlo en una vivienda propia”.
En las próximas semanas, el MUVH tiene previsto mantener reuniones técnicas con la Cancillería y la AFD para afinar detalles. El objetivo es establecer un sistema ágil que reconozca la validez de los documentos financieros emitidos en el exterior, de manera que los solicitantes puedan cumplir los requisitos sin necesidad de viajes presenciales o gestiones complicadas.
Conexión con la comunidad migrante
La iniciativa también busca reforzar los lazos entre el Estado paraguayo y la comunidad migrante. De acuerdo con estimaciones no oficiales, más de 400.000 paraguayos residen en España y alrededor de 200.000 en Estados Unidos. Muchos de ellos mantienen vínculos estrechos con el país, enviando remesas periódicas que constituyen una fuente importante de ingresos para miles de familias. Solo en 2024, las remesas superaron los 1.600 millones de dólares, lo que convierte a esta comunidad en un actor clave para la economía nacional.
El propio ministro acompañará en noviembre a una comitiva de senadores en un viaje a Estados Unidos, donde presentará la propuesta ante asociaciones de paraguayos y autoridades locales. La estrategia apunta a sumar apoyo político y generar confianza en la comunidad migrante respecto al alcance real del programa.
Desafíos del acceso a la vivienda
El déficit habitacional en Paraguay es una problemática persistente, con más de 1,2 millones de familias en situación de necesidad según estimaciones oficiales. Programas como Che Róga Porã buscan dar respuesta a este panorama, ofreciendo créditos accesibles para la compra de viviendas. Hasta ahora, el plan está enfocado en residentes locales, pero su posible extensión a quienes viven fuera del país plantea un nuevo desafío: cómo adecuar los requisitos financieros a contextos laborales distintos y a legislaciones extranjeras.
La AFD, como entidad financiera estatal, jugará un rol clave en diseñar herramientas que permitan validar documentos emitidos en el exterior. La propuesta, además, abre un debate de fondo: la importancia de considerar a los paraguayos en el exterior como parte activa del desarrollo nacional.
Para muchos migrantes, la posibilidad de invertir en una vivienda en Paraguay representa no solo seguridad patrimonial, sino también un paso hacia el retorno definitivo. Al mismo tiempo, el sector de la construcción podría beneficiarse con una mayor demanda, generando empleo local y dinamizando la economía regional.
Una vivienda como vínculo con la tierra natal
Mientras tanto, las expectativas crecen en la diáspora. Si la iniciativa se concreta, los paraguayos en España y Estados Unidos tendrán la oportunidad de convertir en ladrillos y cemento los años de esfuerzo lejos de casa, asegurando que al volver los espere algo más que recuerdos: un hogar propio.










