La ingeniera Gilda Torres confirmó que durante la mañana de ayer se registraron índices de contaminación altamente comprometedores, llegando a categorías "insalubres" representadas por los colores rojo y morado en los medidores oficiales. Debido a la nula visibilidad y el riesgo sanitario, el MADES emitió alertas para evitar actividades al aire libre, instando al uso de tapabocas y a la protección especial de niños y adultos mayores.
Según detalló la experta, la humareda afectó principalmente a la zona de la Costanera y se extendió rápidamente por todo el Gran Asunción. Hoy, el panorama ha mejorado ligeramente, situando el indicador en niveles de mayor visibilidad.
Respecto a la infraestructura de medición, la directora informó que el ministerio cuenta actualmente con siete equipos distribuidos en puntos estratégicos. No obstante, destacó que el monitoreo se fortalece gracias al apoyo de la sociedad civil y redes de sensores de bajo costo que están en etapa de calibración.
Estos dispositivos permiten una cobertura más amplia en zonas de alto tráfico, lo que resulta vital para emitir alertas tempranas ante nuevos focos de contaminación o incendios forestales en las cercanías de la capital.
Red de monitoreo y apoyo de la sociedad civil
Durante una entrevista en La tribu 650 AM, la directora general de Calidad del Aire detalló que el trabajo conjunto con grupos como Aire Paraguay permite tener una visión más clara de lo que ocurre en barrios específicos. Actualmente, existen sensores operativos en zonas críticas como el Mercado 4 y Villa Morra, además de puntos en el interior como San Bernardino. La ingeniera Gilda Torres explicó que estos datos son fundamentales para "paraguayizar" las normativas internacionales de la OMS, ajustándolas a nuestra realidad climática y al tipo de material particulado que respiramos habitualmente en el área metropolitana.
En cuanto a las fuentes de polución, la experta señaló que el foco actual del MADES está puesto en las fuentes móviles (vehículos) y la calidad del combustible. Dado que Asunción concentra la mayor densidad poblacional y vehicular, los niveles de emisión de los caños de escape representan el desafío más inmediato. Sin embargo, admitió que el estudio de la calidad del aire es una disciplina aún incipiente en el país, por lo que se requiere una inversión constante en tecnología para que el ministerio pueda emitir datos en tiempo real con mayor precisión científica.
El conflicto de las industrias en zonas residenciales
Un punto álgido del debate fue la instalación de industrias poluyentes, como cementeras o silos, en barrios residenciales. Sobre esto, la ingeniera fue tajante: no deberían estar allí. Si bien una empresa puede operar bajo estrictos recaudos técnicos, son los municipios quienes deben aplicar las herramientas de zonificación para separar lo industrial de lo residencial. El MADES interviene a través de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental, pero la habilitación final y el ordenamiento territorial dependen exclusivamente de la voluntad política de cada intendencia municipal.
Finalmente, la profesional reveló que el ministerio aún no posee equipos propios para medir la polución directamente en las chimeneas de las fábricas o fuentes fijas. Esta carencia técnica obliga a depender de parámetros en desarrollo y de la cooperación externa para fiscalizar a plantas asfálticas o industrias pesadas. En conclusión, aunque la lluvia o el viento dispersen el humo de los incendios, el aire de la capital sigue bajo amenaza constante debido a una planificación urbana que todavía permite la coexistencia peligrosa de viviendas y centros de alta polución industrial.


