Una situación sumamente llamativa envuelve al comisario Osvaldo Andino en el marco del megaoperativo "Escudo Guaraní". El jefe de investigaciones del departamento de Canindeyú confirmó que sus documentos personales aparecieron en la zona del enfrentamiento, justo donde los criminales abandonaron los vehículos. Este hecho despertó suspicacias inmediatas sobre la posible presencia del jefe policial en la caravana de la estructura criminal. Sin embargo, Andino negó cualquier vínculo y atribuyó el hallazgo a un descuido personal posterior al tiroteo.
En el relato brindado por el comisario a la 1020 AM, buscaba justificar esta extraña coincidencia. Según su versión, él acudió al lugar del conflicto pasadas las 23:00 horas tras recibir el aviso de su guardia. El uniformado explicó que permaneció en el sitio por más de una hora para observar el trabajo de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC). Supuestamente, fue en ese lapso de tiempo, y en medio de la oscuridad, cuando su billetera se cayó de su bolsillo sin que él se percatara.
La billetera perdida y la devolución en una bolsita
La cronología del extravío presenta detalles curiosos. Andino aseguró que recién notó la falta de su billetera a las 05:00 de la mañana del día siguiente, cuando se preparaba para su rutina laboral. Tras buscar infructuosamente en su vehículo y oficina, decidió realizar la denuncia. Posteriormente, recibió la noticia de que un personal militar encontró sus identificaciones. Lo llamativo es que la cédula, el carnet policial y la licencia fueron entregados al fiscal en una "bolsita", pero la billetera con el dinero y las tarjetas nunca apareció.
Este incidente ocurre en un contexto de alta sensibilidad por la magnitud de la carga incautada. Resulta difícil comprender cómo una flota de 19 camionetas de alta gama y camiones pesados circuló sin ser detectada por la policía local. Al respecto, Andino se defendió alegando falta de información. El jefe de investigaciones sostuvo que no recibieron "ni un solo dato de inteligencia" ni rumores sobre el traslado de las 70 toneladas de droga, y que su unidad no realiza controles preventivos en ruta.
"Ordené la casa" y la defensa de su honorabilidad
Ante las dudas sobre su integridad, el comisario apeló a su historial profesional. Andino afirmó tener la conciencia tranquila y se definió como un "ordenador" de crisis. Textualmente declaró: "Me fui a Asunción y ordené la casa, pasé a Narcóticos y ordené la casa". Con esta frase, intentó desmarcarse de las acusaciones de complicidad con los grupos narcos de la zona, asegurando que su misión en Canindeyú es la misma.
Finalmente, el desenlace de esta "llamativa pérdida" queda en manos de la justicia. El comisario informó de la situación a la Comandancia y recibió la orden de documentar todo lo sucedido. Por esa razón, Andino se presentó ante el Ministerio Público para recuperar sus documentos y ofrecer su declaración. El objetivo es despejar las sombras que este insólito hallazgo proyecta sobre la labor de Investigaciones en la frontera.


